Sakura miraba por la ventana aquella mañana con gran tristeza. Nadie sabía en verdad cómo era su vida, todos suponían pero ninguno sabía nada.
Durante gran parte de su vida estuvo enamorada de un imposible. Sasuke Uchiha. Sabía que el sesenta por ciento de la población femenina de Konoha estaba enamorada de él.
Era conciente de que su amor era un imposble, pero ella nada podía hacer al respecto.
Era mucho más fuerte que ella, lo amaba tanto que solo tenía ojos y mente para él. Cuando el tiempo fue pasando su amor por Sasuke se fue incrementando pero a su vez empezaba a admirar a Naruto, quien se iba fortaleciendo.
Fue testigo del intenso esfuerzo que el rubio hacía para traer a Sasuke de vuelta. Ella se esforzó también siendo una gran ninja médico y adquiriendo mayor fuerza física.
Sabía que Naruto la amaba perdidamente y era conciente de que a su lado sería inmensamente felíz. Pero su maldito corazón seguía sangrando por la fría indiferencia de Sasuke.
Ahora, tras acabar la cuarta gran guerra ninja, ella se hubo convertido en una heroína de guerra junto a Naruto, quien no solo ganó la guerra sino además pudo convencer a Sasuke de volver a Konoha y dejar su sed de venganza.
Pero no podía ser del todo felíz. De repente fue conciente de que su amor por Sasuke había empezado a disminuir. Sin embargo Sasuke fue quien empezó a cortejarla.
Pero una vez más él se marchó de la aldea. Ahora no se trataba de una venganza sino de una expiación. Durante el tiempo en que pasó sola en Konoha, su sentimiento por Naruto había empezado a nacer y a crecer. Justo cuando él se empezó a fijar en Hinata.
Efectivamente ella no sabía amar. Debía permanecer sola, ya que nunca quiso reconocer a Naruto como un gran ninja y un gran hombre.
Aquella tarde la lluvia caía sobre toda Konoha y ella miraba por la ventana de su habitación con pesar, recordando haber visto a Naruto y Hinata besandose.
¿Por qué motivo le dolió tanto aquello? Las lágrimas humedecieron su rostro, mientras pensaba en Naruto y en lo profundo que dolía el amor en ella.
"Naruto...por qué me duele saber que...que tú...Naruto"
Sabía que tenía que recuperar la compostura o estaba acabada. Pero en ese momento el timbre sonó. Ella se secó las lágrimas y fue a atender. Grande fue su sorpresa al verlo ahí, en su puerta. Naruto la contemplaba dolido.
Sin decir nada la besó con voracidad mientras entraba y con su pie cerraba la puerta de calle. Ella no solo se dejó besar sino además le respondió ese beso con otro más intenso.
Naruto la acariciaba con intensidad quitandole las ropas mientras ella, con dedos torpes, también lo iba despojando de sus ropas. Fueron al cuarto dejando a su paso un camino de ropas.
Así acabaron en la cama, haciendo el amor con salvaje pasión durante toda la tarde y la noche. Naruto la amó siempre y la seguía amando.
Mientras estaba con Hinata esa tarde, supo perfectamente el momento en que su amada Sakura los vió. De alguna forma sintió su dolor y eso lo decidió. Se jugaría por su amada rosada.
Se lo hizo saber a Hinata quien solo dolor sintió en su corazón pero lo supo entender. Esa misma tarde, cuando su amada Sakura se fue dolida, se despidió de Hinata para siempre. Solo sería su amigo, nada más.
Ahora se entregaba a Sakura en cuerpo y alma, jugándose solo por ella sin importarle nada más. Haciendole el amor disfrutaba a pleno, sentía que tocaba el cielo con las manos.
- Te amo Sakura, siempre te he amado y solo deseo pasar mi vida a tu lado.
- Pero...tú y Hinata...
- Hoy me despedí de ella.
- Los ví besandose
- Si, fue el beso del adiós.
Sakura miraba a Naruto a los ojos, y supo que solo le decía la verdad. Su corazón latió tan fuerte como un tambor.
- Naruto....te amo.
El rubio se perdió en esos ojos verdes tan hermosos, volvió a hacerle el amor con pasión intensa.
Se ducharon juntos, cocinaron juntos y pasaron las siguientes veinticuatro horas juntos. Ambos se necesitaban. Naruto empezaba a revivir, olvidándose de todo.
Cuando salieron, se sentían ambos tan felices que ignoraban a todos. Fueron a almorzar ramen, y luego caminaron abrazados por toda Konoha.
Pasaron varios días que para Naruto y Sakura fueron los más felices de sus vidas. Pero esa felicidad llegó a su fin, al menos para Naruto, con la llegada de Sasuke a la aldea.
Sakura miró al emo en silencio. Ella estaba junto a Naruto en plena calle cuando Sasuke apareció. El rubio sintió que su corazón se despedazaba, ya que se imaginaba la típica reacción de Sakura.
Tras suspirar apesadumbrado, soltó a su amada y sin decir nada se alejó dejándolos solos.
Sakura quedó asorada ante la reacción de Naruto. Ella había creído que la abrazaría haciendole ver al emo que Sakura ya tenía dueño. Pero nada de eso pasó.
La actitud de Naruto le dolió y se quedó ahí, sola frente a Sasuke sin saber qué hacer. El emo dijo:
- Sakura, tenemos que hablar.
- ¿Tenemos? Que extraño, justo cuando nada tengo que decirte quieres hablar.
- Yo....lo siento
- Si, igual yo.
Ella se alejó de Sasuke para seguir a Naruto y romperle los huesos por idiota. No tardó en encontrarlo de camino a casa.
-¡Naruto! - rugió golpeándolo con fuerza - ¡Eres un idiota! - lo estampó contra el suelo asombrandolo.
-Auch, que daño - se quejó Naruto dolorido - ¿Qué hice ahora Sakura?
-Dejarme sola - ambos se miraron a los ojos, él sorprendido y ella enamorada - Ven mi amor. Ven conmigo.
Naruto se colocó de pie y ella lo besó con pasión intensa. El rubio la rodeó con sus brazos presionandola contra su miembro que empezaba a endurecerse.
De lejos Sasuke los observaba entre asombrado y aliviado. Al fin podía ver a sus mejores amigos juntos y felíces. Él quería a Sakura solo como una amiga, de echo nunca sintió algo diferente a eso.
Volteó y se alejó dejándolos solos a ambos. Cuando caminó dos cuadras, Karin lo estaba aguardando.
- ¿Estás seguro de ésto Sasuke? - Le preguntó ella.
- Siempre lo estuve Karin. No necesito una familia ni nada.
- Bien, es tu decisión. Me retiro entonces.
- Suerte y éxitos querida amiga.
- Lo mismo va para tí querido amigo.
En unos momentos ella desapareció del lugar y de Konoha, mientras que Sasuke se dirigía a la torre del Hokage. Tenía que dar su informe al Sexto.
Naruto le proponía matrimonio a Sakura colocandole un hermoso anillo de oro y piedra rosa en su dedo anular derecho. Ella se lanzó a los brazos de su amado aceptandolo.
- Casemonos cuánto antes mi amor - le decía ella - No soporto vivir un segundo más lejos de tí mi amor.
- Sabes que siempre te he amado, siempre. Y nunca dejaré de hacerlo. Daría mi vida por tí. Y me hace muy felíz saber que al final me correspondiste en éste amor.
El amor duele pero solo al principio, porque llega un momento en que se vuelve realidad y pasa a ser lo mejor que les hubo pasado.