(Narra Albus Dombuldor)
Un amor que floreció y paso por diferentes etapas, y en la última se fracturó.
Cuando nos separamos creí que sería fácil superar, pero así como se fue se llevó junto con el mí corazón. Todos los días vivo en su recuerdo, en un anheló por qué todo haya resultado ser un mal sueño, pero cada que despierto la realidad me da un golpe duro como el concreto, y caigo en si que no está.
En la juventud cometemos errores, pero considero que mí peor error fue enamorarme de él, uno podría decir que solo era un amor juvenil, pero hoy pisando los 40 entiendo que aún persiste la llama de ese amor en mí interior, el anheló por qué regrese, pero los años pasan y pasan que ahora entiendo que tal vez para el esa llama de amor que alguna vez existió se desvaneció.
Todas las noches es el mismo sueño, ese pacto que nos une hasta la eternidad, tan fuerte como el amor que aún le tengo.
Creí que el tiempo sepultaria sus recuerdos, que viviría en paz otra vez, creí haber estado preparado para matar este amor, pero cuando tuve que hacerlo, esos ojos, ese rostro, esa persona, nuevamente encendió los recuerdos y el amor que creí haber desechado estaba ahí, impidiendo poder matar ese mal. Ese amor que me envenena día a día, es el que no me mata y que me deja viviendo en un sufrimiento sin fin.
Anhelar ya no sirve, debo aprender a vivir con este dolor, aunque en ocaciones sueño que mí amor es correspondido y que el no lo olvido, y aunque no lo demuestre y sobre ponga situaciones por encima de el, en alguna parte aún sigue sintiendo el sabor de este veneno.
Estos sentimientos son una espada de doble filo, una que corta pero no destruye, una que daña pero no mata. De todos los venenos el peor tuve que escoger, amar y no ser amados, anhelar y que ese anheló no se cumpla, soñar y que esos sueños se destruyan, sufrir que nadie sea capaz de calmar el dolor. Siento esas llamas quemar mí interior, hacerme sufrir con recuerdos y destrozarme en el anheló.
El amor que siento por el solo me destruye, pero de alguna manera me volví viciado en este dolor.
No ser capaz de ponerle fin muestra mí debilidad, una tan patética pero mortal.
Quiero una vida sin el, ¿pero sería vida no tenerlo?
Muero ahogado entre estás lágrimas amargas, pero logro resurgir en los recuerdos agridulces.
Tan solo matar este amor es lo que quiero, pero la valentía para hacerlo es lo que falta.
Amor de amores y recuerdos inmortales.
Los venenos más letales de este mundo.