Conocí a alguien. Él me gusta mucho, me gusta tanto que me da miedo que me lastimen de nuevo como lo hicieron otras personas en el pasado.
No me malinterpretes, él no es así, sin embargo, el temor a abandonarme por completo por alguien aún me aterra, me aterra dar todo y a la vez me aterra no darle nada ¿Esta mal verdad? aunque poco a poco me voy desprendiendo de ese sentimiento de temor. Él tiene la capacidad de sacar lo mejor de mí, me he dejado llevar por como me siento estando con él... no se que siento, es una sensación muy extraña. Siento que mi garganta se cierra y que mi corazón late más fuerte, siento que mi respiración se acelera pero me gusta y me gusta su sonrisa, me gusta como me mira, me gusta como me ve como persona, me gusta pensar en él, me gusta que yo le guste; es todo lo contrario a lo que me gusta pero me gusta, me gusta él ¡oh! creo que ya lo dije antes.
He aprendido a quererlo como es, tal cual es. Pienso que su corazón es... a pesar de cómo ha sido su vida, sus deseos por ayudar a los demás y servir sin esperar algo a cambio es algo que me parece muy bello ¡Bien! creo que ya deje en claro que me gusta.
No pensé que escribiría tanto de él. me perdí pensando en él, tal vez, te vuelva hablar de él después. Debo irme, pues él me escribe.