El 19 de octubre del 2020, un día después de mi cumpleaños falleció mi abuelo, el estaba en otro país por lo que no pudimos despedirnos de el, ni mi madre, mis hermanos, ni yo. Para mi el era mi vida entera, me enseñó lo que es la humildad, la bondad, me enseñó a no ser interesada por las cosas materiales ni el dinero, Me enseñó a que por más que no tenga las mejores cosas y no teníamos mucho dinero, siempre tengo que estar agradecida por tener salud y plato de comida en la mesa todos los días .
Cuando el falleció yo lo supe dos días después ya que no tenía contacto con mi mamá ni con mis hermanos ya que yo cuido de mi papá discapacitado, y cuando me enteré mi mundo se vino abajo, estaba en shock que no lo creía, me repetía una y mil veces que el no nos había dejado. Lloré como una niña chiquita sin consuelo, me arrodillé y le pedí a Dios que me despertara de esta pesadilla y no pasaba nada, Me sentía destruida por no poder agradecerle por todo lo que hizo por nosotros, ni poder decirle lo mucho que lo amo.
Pasaron dos días y yo seguida como ida, no quería saber nada de nadie y sólo me la paseaba llorando, esa misma noche salí afuera, me tiré De rodillas pasto, mire al cielo y le pedí a Dios que me dejase ver por última vez a mi abuelo aunque fuese en un sueño para poder despedirme de el, Esa noche lloré y le suplique a Dios que me permitiera verlo una vez más. Unas horas después de estar afuera me fui a mi pieza y me acosté a dormir, y aunque no me crean soñé con mi abuelo, soñé que estaba en Paraguay que era ahí donde el vivía con mi abuela.
Soñé que entre a su habitación y el estaba ahí en la cama apunto de irse, despidiéndose de todos y fue tan Real, yo sentí su olor, pude tocar su mano y sentí que yo estaba ahí con el. Lo abracé, le Di las gracias por todo lo que me enseñó y le dije lo mucho que lo amaba. Comenzé a llorar como nunca lo había echo, el tomó mi mano y me dijo en mi sueño - No es un adiós, es un hasta luego- y cerró sus ojos, el ya se había ido, después de eso fue el entierro de el, ví como ponían su ataúd bajo tierra ya algo borroso. Cuando desperté comenzé a llorar de nuevo, estaba agradecida por verlo por última vez. No se si era felicidad por poder despedirme o tristeza por verlo partir, fueron sentimientos encontrados. Tal vez muchos no me crean, pero fue algo tan Real, algo tan inexplicable, yo no pude decirle una palabra, pero el me dijo "no es un adiós, es un hasta luego". hasta ahora no puedo quitarme sus palabras de mi mente, yo lo pude sentir, yo tomé su mano. Fue algo inexplicable y maravilloso.