Lizzy estudiaba la preparatoria, tenía más o menos 17 años, se hizo amiga de un hombre casado, Mike, el era un hombre joven 30 años, guapo, moreno, cabello rosado y ojos color miel; para Lizzy era el hombre más guapo del mundo y administrador de la cafetería de la escuela.
Ella lo veía sufrir por su mal matrimonio, aunque realmente el nunca se quejo, solo buscaba a Lizzy y le decía me acompañas con un refresco, no quiero estar solo, y así lo hacía ella. El siempre le agradecía la compañía y por no preguntar. Pero ella no preguntaba nada, no por que falta de interés, si no porque ya había escuchado el "cariño" con que su esposa le hablaba - " eres un mediocre, inútil y conformista" --"por eso no me das la vida que merezco"y tampoco le importaba quien escuchará ella solo quería más dinero para salir con sus amigas; y el solo se salía a tomar un refresco, tampoco le gustaba tomar alcohol, y Lizzy solo le daba ese apoyo moral demostrando que no estaba solo, así como el la había ayudado esa ocasión, en la que por jugarle un broma sus compañeros la habían drogado y Mike se dio cuenta y para evitar que la dañaran la escondió en la cocina de la cafetería y le dio café y comida para contrarrestar el efecto, y solo la dejo ir hasta que estuvo totalmente consciente.
Mike no era nada de lo que su esposa le decía, era honrado y trabajador, mantenía su casa y estudiaba la universidad, por eso no le alcanzaba para los lujos que quería su mujer, pero aún así se esforzaba por pagar el salón para su esposa y sus amigas y pagar las siempre saturadas tarjetas.
Como era de suponer, terminaron enamorados, pero ambos tenían miedo de su amor, era prohibido, el aunque no era feliz, estaba casado y ella, no quería ser una amante cualquiera, roba maridos y destruye hogares, solo se amaban en silencio. Y se apoyaban mutuamente en lo que podían como buenos amigos.
Un día coincidieron en una fiesta, el ambiente era romántico pues era boda, su esposa para variar le había hecho una escena delante de todos y se fue, pero Mike ya no la siguió, la dejo ir sola y Lizzy se acercó con el, sus amigas estaban bailando y ella no tenía pareja, así que otra vez estaban acompañando sus soledades.
Las amigas de Lizzy se fueron de una en una con sus respectivos novios y ella se iba a ir sola y Mike se ofreció a llevarla a su casa, ese día se besaron apasionadamente, con todo el amor guardado por más de dos años. Pero fue todo, solo un gran beso de amor. Se disculparon mutuamente y decidieron alejarse para no hacerse daño.
pero siempre estaban pendientes de la vida del otro, ese era su consuelo.
Cuando Lizzy tenía casi 21 años, Mike la invitó al cine, el había aceptado un trabajo en el extranjero y se quería despedir de la única persona que le tenía afecto sincero.
Lizzy le pregunto si llevaría a su esposa y el explico que no tenía caso, ella solo quería dinero y el lo podía depositar en un cuenta bancaria cada semana, que a ella ya no importaba en lo más mínimo rescatar algo más que la posición económica. Por eso se iba, ya no podía fingir más y ella no le daría el divorcio, hasta que le diera una muy buena compensación económica, eso Lizzy ya lo sabía, un tío de la esposa de Mike, un señor de unos 75 años, era quien le decía el infierno de matrimonio que llevaban, por las locas ambiciones de su sobrina.
Ese día fue una tarde muy agradable, caminaron como si fueran novios, tomados de las manos, comieron helado y vieron una película romántica en el cine, fueron a cenar y se prometieron que alguien día estarían juntos, tenían toda una vida por delante. Lizzy terminaría la universidad y Mike pagaría su libertad.
La vida tenía otros planes, al mes de que se fue Mike, Lizzy cumplió sus 21 años; justo al día siguiente llegó como siempre el tío, a saludar a Lizzy,ella esperaba un obsequio de cumpleaños, pero esta vez no llevaba buenas noticias, llevaba las peores noticias del mundo. MIKE MURIÓ AYER!
Lizzy estaba desecha, como era posible, le había llamada como cada mañana, le canto el feliz cumpleaños y le dijo que la mamaba, esa debía de ser una mala broma; pero no era asi, era verdad. Al salir del trabajo choco en su auto y murió al instante; por eso no llamo anoche y yo pensé que tenía mucho trabajo, que hoy lo haría temprano, pero tampoco lo hizo... - Lamentable, no es la única mala noticia que te tengo- por órdenes de mi sobrina no se te permitirá la entrada al velatorio-
- Pero porqué? en qué le afecta? ella nunca lo amo!
-lo se hija, pero no podemos hacer nada, legalmente ella es la esposa y decide todo.
-Pero en cuanto llegue el cuerpo y sea el funeral yo te prometo llevarte a su tumba para que te despidas.
Fue la peor semana para Lizzy, sola, sin su amado y sin poder despedirse de el. Ese era el costo de enamorarse de alguien prohibido. El tío cumplió su palabra, la llevo a su tumba, y la acompaño en su dolor, la espero como si fueran familia, todas las horas que ella quiso llorar ahí.
Y le dijo las palabras de consuelo más bonitas:
--Lizzy apesar de que el no era mi sobrino yo lo quería, era un buen hombre, desafortunadamente mi sobrina no lo valoro, pero yo fui testigo del amor sincero de ustedes, por eso los apoye en lo que pude y quédate con eso, Lizzy el te amaba sinceramente y quería ser libre para ser feliz a tu lado!- con esas palabras se despidió el tío.
Pero el corazón de Lizzy siempre está presente que si no hubiera tenido miedo de su amor, y se hubiera entregado totalmente a el, tal vez le habría dolido menos, tal vez se hubiera quedado con hijo fruto de su amor y no solo con la promesa de un amor sincero.
Desafortunadamente el hubiera no remedia nada y Lizzy tendrá que aprender a seguir adelante sola, con sus recuerdos.