Él se casó en noviembre, para mediados de ese mes, lo llamaré Mag. La fiesta fue en tonos rojos y blancos. Él entonó una canción de amor y ella hizo su mejor papel en el altar; actuar de protagonista enamorada. La fiesta fue memorable, un gran pastel,comida y serenata. La novia vestía con adornos virginales, eso dicen los que fueron porque no fuí invitada a la boda.
Fuí feliz porque se casaba quien fue el amor de mi juventud.
Desde el día del matrimonio, él entro en mis sueños. Era una película constante, que cada noche tenía un capítulo diferente. Soñé con él cerca de tres meses seguidos. Dormía y él estaba allí. Llegué a pensar que me había embrujado.
La primera noche que soñé con Mag fue un sueño tierno y dulce. Fue como volver al pasado. En aquel sueño estaba en su casa, él practicaba con su guitarra mientras lo dibujaba. Vestía una camisa azul a cuadros, la misma que tantas veces había dicho que era mía, ya que con ella habíamos conocido muchos lugares juntos.
Los siguientes sueños con Mag, fue el curso del anterior sueño, es decir, sí me levantaba y el sueño había quedado en que estábamos en la cocina haciendo galletas, al otro día soñaba que estaba en esa misma cocina terminando de hacer las galletas.
Jamás tuve sueños húmedos pero si llegué a besarlo. Al principio fue fascinante porque apesar de estar casado, lo quiero mucho, claro como amigos. Luego me pareció terrorífico que siempre soñara con él.
Tenemos una historia muy bonita, pero soñarla y querer vivirla de nuevo era algo que me asustaba.
Los meses pasaron, como dije antes, al principio me parecia romántico pero luego tenía hasta miedo de dormir, le reclamaba porque no me dejaba en paz o porque no salía de mis sueños, Mag sonreía con esa sonrisa que era de capaz de hacerme feliz y no respondía.
Un día me lo encontré en la casa de un amigo en común, hay fue cuando quise terminar ese maratón de sueños. Él era feliz con su esposa y me sentía la "otra", jajaja, si se que suena patético, pero así me sentía.
En uno de esos sueños él estaba enfermo. Lo había cuidado cantidad de veces, cuando enfermaba era quien sostenía su mano mientras la fiebre se iba, era quien le ponía paños de agua fría para quitar sus delirios y besaba su frente para que conciliará el sueño. En aquel sueño fue revivir esos momentos, intentaba despertar y él me decía que no lo dejará que estaba enfermo. Duré como una hora para levantarme porque él tomaba mi mano y me decía que lo acompañará un poco más.
En otro sueño, él me suplicaba que le contará las historias que tanto sabía decirle para que durmiera, cuentos de ficción, una veces los protagonistas eran unos mounstros marinos y otra veces princesa encantadas. En aquel sueño también le pusimos nombre a nuestro primer bebé; ludwing Andrés... un hijo que nunca tuvimos.
Al final sentí que ese hombre que no quería salir de mis sueños era el Mag del pasado, lo ame tanto que quizás no quería dejarlo ir y como no podía tenerlo en la vida real, lo monopolicé en mis sueños.
Tengo bonitos recuerdos de él. y quiero dejarlos en dónde deben estar... en mi memoria y no en mis sueños.
Posdata: Querido Mag gracias por tan bellas vivencias, las que compartimos en la vida real como en mis sueños. 😘