Miró su mano ensangrentada y apretó con más fuerza la navaja que sostenía. Un charco de rojo oscuro mojaba sus pies descalzos . El cadáver a unos pasos aún tenía los ojos abiertos y la sombra del terror todavía se reflejaban en en ellos.
Cerró los ojos con fuerzas y con toda su energía deseó poder volver el tiempo atrás, "solo 15 minutos" pensaba, "deseo volver el tiempo 15 minutos". Fue tan grande su deseo, que de pronto vió como el reloj en la pared giraba rápidamente sus manecillas hacia atrás, y todo su entorno se movía en la dirección opuesta, cómo cuando se rebobina una cinta de video antigua.
Al verlo nuevamente frente a ella, aún vivo, sonrió. Levantó la mano con la que sostenía fuertemente el arma y, antes de que de la boca del hombre pudiera escapar alguna palabra, arremetió con todas las fuerzas que el dolor y la ira le daban para acabar con su vida una segunda vez. Morir una sola vez no era suficiente castigo para la persona que la había matado en vida.
Ahora sí, al ver nuevamente el cadáver, se sintió liberada.