De poder regresar el tiempo, iría a tres momentos específicos en mi vida:
La primera de mis visitas al pasado es ir a ese 15 de abril, para darme el tiempo necesario, tener la oportunidad para despedirme de una de las personas más importantes en mi vida, dejar las prisas de un mundo cotidiano y monótono, entrar a la casa de mis padres y hablar con mi viejo, de esta manera era la forma como yo nombraba a mi padrastro, tristemente me negué a verlo la última vez, pensé que más por la noche tendría el tiempo libre para verlo.
Una hora después de mi llegada al trabajo, recibí la única llamada que nadie quiere recibir, esa donde te informan que el tiempo se acabó, que jamás volverás a ver a esa persona, pero de alguna forma tu fe y creencias te reafirman que pronto en otro mundo, en otro espacio, nos encontraremos.
La segunda visita a mi pasado, seria cuando me encuentro dentro de una gran carro decorado con lindas flores, vestida de blanco y con un lindo buque de flores en mis manos, cinco minutos antes de llegar o varios minutos, segundos o tiempo en el espacio, me hacen durar de mis acciones o decisiones, justo en ese momento donde te tomas el tiempo para poner en duda tus actos, en mi mente están dos acciones importantes a seguir, es un hecho el continuar con la boda, mis sentimientos a esa persona son reales.
Es el compromiso de alianza con Dios, ese acuerdo voluntario de mi parte a seguir mis tradiciones, no están en conflicto, es el hecho de si él tiene el mismo compromiso, varias respiraciones después, la voz del conductor me indica que ya llegamos y que me esperan, al parecer si lo medite, bastante porque no creo que sea una costumbre de los conductores apurar a la novia, debí haber escuchado a mis instintos cuando me decían que no entrara a la iglesia, tres años más tarde me divorcie.
La tercera visita a mi pasado seria a no mas de dos años, nuevamente la llamada llego, esa donde te dicen nuevamente que el tiempo se acabó, no hay un mañana para ir a visitar o compartir con tu abue, la noticia nublo mi mente, no aprendí nada de mi llamada anterior, tome mis cosas y según yo de la manera más profesional, me dirigí al trabajo, tal vez no sé cómo enfrentar estos hechos, en vez de ir a casa de mi abue y tal vez verla una vez más, tocarla y despedirme por así decirlo, no fue a el maldito trabajo, donde al informarles y pedir una tarde para el funeral, me dijeron eso a ellos les interesa, como me vas a pagar el tiempo que estes fuera, este fue uno de mis peores momentos, ella fue como mi madre, siempre, y me dolió la poca empatía de las personas.
Pero nuevamente no puedo hacer nada, después me di cuenta de que mi familia no llamo a la funeraria hasta que todo fueron a despedirse de mi abue, y yo no estuve ahí, nuevamente mi prioridad fue el trabajo, me duele, pero también sé que no quedo nada pendiente, fui para ella y ella para mí, así que estamos en paz.
Se que pudiéramos escoger mas momentos de nuestras vidas para cambiar o para revivir pero solo nos queda aprender y continuar…