Cuando se trata de arrepentimientos los seres humanos solemos tener largas listas que podemos consultar cada vez que queremos sentirnos miserables con nosotros mismos, por ello de manera frecuente solemos preguntarnos qué es lo que haríamos si tuviéramos la oportunidad de volver a un momento del pasado y hacer las cosas de manera diferente.
Para cada uno es diferente, unos piensan en grandes momentos que cambiaron sus vidas completamente y otros en pequeños deslices que los hacen sentir una profunda vergüenza o decepción. En mi caso, no estoy segura de cuál de los dos casos se trata. No estoy segura de que sea una cuestión de arrepentimiento, solo de tener la oportunidad de vivir algo una vez más, tal vez sea más que nada una nimiedad masoquista. Pero deseo volver a ahí, a ese pequeño fragmento de mi existencia, solo para poder sentir ese día una vez más y para tener la oportunidad de verte otra vez, aunque duela.
Se trató de un día triste y un poco feliz en cierta parte, la festividad era tan palpable y nuestros jóvenes corazones rebosaban emoción. No era más que un evento escolar pero aun así las expectativas eran altas. En mi caso no era solo por el evento, sino también porque sabía que tú estarías ahí y no podía esperar para tener la oportunidad de verte.
Así que cuando te apareciste algo en mi corazón se inquietó, yo estaba con un grupo de chicas y te acercaste a saludar, fue algo rápido y simple pero de gran significado por mi parte. Estos últimos días definitivamente no podía sacarte de mi mente, no podía sacar de mi mente ese momento que habíamos compartido en el cual me habías mostrado tu linda sonrisa, todos esos momentos en común en los que yo decía algo y tú sonreías. Solo había sido lindo.
Pasaron los eventos deportivos, el ambiente competitivo se estaba disolviendo y empezó a sonar la música, comida y música agradable comenzaban a abundar. Te busque con la vista. Y fue justo ahí, en medio de ese ambiente tan agradable que vi algo que hirió mi corazón. Te vi a ti en medio de la improvisada pista de baile sobre una rodilla, con una hermosa rosa en la mano mientras declarabas tu amor a esa bella chica de un grado superior. Auch…
Te veías tan feliz, y la chica parecía sorprendida, sorprendidamente feliz. Por una fracción de segundo deseé con todo mi corazón que te rechazara, que te diera un no por respuesta para que pudieras sentirte de la misma manera que yo, pero eso no paso y tuve que presenciar su abrazo y posterior beso. Todos aplaudieron y yo miento si digo que no lo hice por compromiso, sonreí y aplaudí. Después me escabullí lejos y me tome mi tiempo para soltar algunas lágrimas antes de volver a la celebración. Para cuando volví todo el mundo bailaba y la comida había desaparecido casi por completo, igual mucha hambre no tenía. Ahora no podía disfrutarlo del todo.
La música lenta comenzó a sonar de repente y vi a tu grupo de amigos hacer alboroto mientras te gritaban que invitaras a tu recién adquirida novia a bailar la bonita música que estaba sonando. Nunca había sido gran fan de ese tipo de música tan lenta y romántica pero debía aceptar que definitivamente esa canción era tan bella. Parecía un momento hecho para ustedes cuando la tomaste de la mano con una sonrisa y la llevaste a la pista de baile. Eso fue como un golpe al corazón y volví a sentir el nudo en la garganta pero lo manejé mejor que la primera vez y me limite a sentarme junto a una chica que tampoco bailaba.
El momento parecía pasar con lentitud mientras las parejas bailaban, las observaba moverse con gracilidad, otras eran algo más torpes, pero especialmente te miraba a ti y a esa chica a la que no quería odiar. Ahora solo estaba buscando el momento ideal para poder irme, esperando que mi expresión no fuera tan reveladora.
En un instante de nada apareció un chico frente a mí, fue confuso porque se había plantado de la nada en mi campo de visión, era uno de tus amigos, y en la mano traía un par de paletas de caramelo, me las estaba ofreciendo, no dijo nada, solo me las extendió. Dude un poco pero al final las recibí, y él se fue de la misma manera en que había aparecido; sin decir nada realmente, no me había dado si quiera la oportunidad de musitar gracias. Mire a la chica a mi lado que me miro confusa durante un segundo, entonces le ofrecí una de las paletas que me habían dado. Ella sonrió pero no pude devolverle la sonrisa y giro la mirada de nuevo.
Después de eso no me quede mucho más, el cielo había empezado a tomar un grisáceo color y ahora ya solo había tiempo para el baile, pero no había nadie con quien pudiese y quisiese bailar. Así que sigilosamente me levante, guarde la paleta de caramelo en mi mochila y empecé a caminar hacia la salida, por última vez decidí mirar hacia atrás, hacia donde tú estabas aún envuelto en una alegre ambiente. Me sentí tan fuera de lugar ahí plantada en modo fuga mirando a la gente que se quedaba a bailar. No mire demasiado, solo lo justo para verte dar un elegante giro con esa chica en tus brazos y una radiante sonrisa en tus labios. Después me fuí.
En la caminata de trayecto para llegar al centro de la cuidad sobre pensé demasiado las cosas, me sentía dolida, el día ahora tenía un regusto desagradable y solo quería olvidarme de esa sensación. Quería volver al momento antes de haberte visto con esa chica, no ser consiente de tus sentimientos por ella. Cuando llegue al centro me sentí demasiado inquieta para irme a casa, pensé en ir a un centro comercial que estaba cerca para distraerme pero no traía ni un centavo encima, así que elegí la mejor opción para mi pobre bolsillo y me fui al parque del centro. Ni siquiera se trataba de un parque lindo, sino uno descuidado y solitario, lo suficientemente solitario como para valerme un momento de su tranquilidad. Ahí dentro me senté en un columpio y me columpie lentamente hasta que empezó a llover. No lloré otra vez, solo me columpie.
Entonces recibí una llamada de mi madre preguntando donde estaba para pasar por mí, era una surte que llamara, la verdad no quería ir en transporte público, estaba mentalmente agotada para eso. Le dije dónde estaba y camine hacia la salida, esperaba estar en casa pronto donde pudiera lidiar con mis sentimientos con comodidad. Pero como si de la cereza del pastel se tratara, al llegar a la salida del parque mientras esperaba a mi madre vi una camioneta pasar, una de uno de tus amigos, con las ventanas completamente abajo y música alta, y dentro tus amigos y tu novia tan sonrientes y seguramente dispuestos a seguir la fiesta en otro lado. Otra puñalada.
No tuve que esperar mucho, la camioneta blanca de mi madre se apareció en la esquina de la calle y yo corrí para subirme rápidamente, me había empapado un poco. Mi madre me saludo y me pregunto qué tal había estado el evento. Le dije animadamente que un chico se había declarado a una chica en medio de todo, pero no le hice saber la manera en que eso me hacía sentir. Cuando llegamos a casa me fui a mi cuarto para recostarme y descansar de mis sentimientos un momento. Más tarde me comí la paleta que me habían regalado, desearía haberla guardado un poco más.
Si tuviera la oportunidad de volver al pasado volvería a ese día en especial, en el que me sentí dolorosamente viva y consiente de mis sentimientos. Ahora es difícil encontrarlos. Digo que no es una cuestión de arrepentimiento pero tal vez me engaño a mí misma, tal vez volvería solo para poder verte de nuevo, o para escuchar esa hermosa canción cuyo nombre nunca supe, una vez más, para quedarme a verte bailar un poco más, o para agradecer al chico que me dio ese dulce y aferrarme un poco más a ese regalo, tal vez incluso para devolver la sonrisa a la chica amable a mi lado.
No estoy segura, contrario a eso tal vez dejaría que el día fluyera de la misma manera que en mis recuerdos, en cualquier caso el tiempo ha pasado y ese momento es solo un fantasma en nuestros recuerdos, pertenece a un tiempo y a un lugar al que jamás volveremos. Te has ido a un lugar al que jamás iré y yo me he quedado en un lugar al que jamás volverás.
(Basado en hechos reales 🙃)
Si leíste hasta aquí quiero darte mi más grande agradecimiento, es la primera vez que publico un escrito así que espero que lo hayas disfrutado. ¡Hasta pronto!
~ MILZ