Han pasado ocho años desde que me casé con Jhon, siempre fue una persona considerada, cariñoso, un buen esposo, pero sobre todo un buen padre.
No podía pedir nada más a la vida, todo era perfecto, o eso es lo que creía.
Una de las tantas tardes en la que él se quedaba trabajando hasta tarde, repentinamente fui a si oficina para llevarle la cena y sorprenderle pero, la sorprendida fui yo cuando lo vi saliendo con una mujer. Al principio no pensé en nada más, después de todo esa mujer era su colega, no era raro que salieran juntos, pero entonces decidí seguirlos, tal vez era ese sexto sentido que dicen que tenemos las mujeres.
Después de un rato el auto en el que iban se detuvo frente a un motel, no era un lugar lujoso pero tampoco algo barato.
No era posible que sea lo que estaba pensando, pero entonces decidí llamarlo
-Cariño, ¿dónde estas?
-Melissa, cariño, ahora no puedo hablar, estoy en medio de una reunión importante.
Me colgó sin siquiera esperar mi respuesta.
Apreté mi puño fuertemente y las lágrimas cayeron por mis mejillas, no podía creerlo. Por mi mente pasaron imágenes desde el momento en el que nos conocimos, nuestro casamiento y hasta el nacimiento de mi pequeña Tite. Por él, había dejado mi profesión, antes que nazca mi niña era una abogada en ascenso, pero después él me pidió que sólo me dedicara a nuestra hija y a la casa, tontamente seguí su petición, dejando el bufete donde estaba.
Así pasaron varias semanas, siempre los seguía al mismo hotel. Después de dos meses, mientras él había ido al trabajo, junté mis cosas y las de Tite, dejamos la casa donde habíamos sido una hermosa familia, aunque todo haya sido un engaño.
Tite, con seis años ya podía comprender la situación, así que le expliqué lo que estaba pasando, no quería mentirle pero tampoco quería dejarla junto a ese hombre.
Fui al departamento de asuntos civiles y solicité el divorcio. Sabía muy bien que Jhon no iba a aceptarlo, pero ya estaba preparada para eso. Así que, junto con la solicitud de divorcio, también le envié fotos que probaban su adulterio, con lo que no tenía más opción que aceptarlo. No fue por gusto que esperé tanto tiempo para dejarlo, pero necesitaba pruebas de su constante engaño.
Esa misma noche, estábamos rumbo a mi ciudad natal y mi celular no paraba de sonar, era él, seguro ya volvió a la casa y recibió mi paquete
-¿Qué quiéres?
-Melissa, que diablos estas haciendo. Vuelve inmediatamente a la casa.
-No lo haré, firma los malditos papeles de divorcio y déjame en paz.
-Melissa, amor, lo siento mucho. No es lo que crees, jamás te engañaria. Por favor, no me dejes.
-No vuelvas a molestarme. Buscaré la forma en que puedas ver a Tite, pero eso es todo.
Ni siquiera tenía ganas de seguir escuchandolo así que le colgué.
A la mañana siguiente llegamos a la Ciudad D, ahí estaban mis padres a quienes no veía desde antes de casarme. Ellos nunca aceptaron a Jhon y yo, como una idiota enamorada dejé mi familia y apellido por un idiota como él.
Nadie lo sabía, Jhon tampoco, yo era la única hija de la familia Denver, una de las dos empresas más grandes del país. Después de dejar a mi familia tomé el apellido de mi tía política, Evans, por lo que nadie me relacionaria con los Denver.
Después de nueve años, volví con mi familia. Ellos, al contrario de lo que creía, me aceptaron con los brazos abiertos, estaban sumamente feliz del regreso de la hija pródiga, pero más feliz estaban con Tite. Me sentí tranquila al ver esa situación, todo era tan armonioso en mi vida.
Mis padres me ofrecieron trabajo en la empresa, así que lo acepté y comencé a trabajar en el departamento de asuntos legales. En cuanto a mi apellido, aún no quería cambiarlo, quería ganarme todo por mi propio esfuerzo.
Al día siguiente, recibí un llamado de la oficina de asuntos civiles, Jhon no había firmado el acuerdo de divorcio, pero afortunadamente no era necesario que lo hiciera. Ya que, el divorcio se podía llevar a cabo, aunque la decisión sea unilateral, siempre y cuando la parte que lo solicite, presente pruebas o razones suficientes para su aprobación.
Así que, quiera o no, el divorcio era un hecho.
Ya habían pasado dos meses desde que empecé a trabajar en Denver Group, y como por cosa del destino, tenía que negociar con la empresa donde Jhon trabaja, así que, nuestro encuentro era inminente.
Fui a la empresa Sirce Group, era la otra gran empresa del país y, ahí es donde Jhon trabajaba como Contador. Cuando iba a llegando a la puerta de entrada el Ceo Kevin Sirce salió a recibirme personalmente, junto con su abogado principal y su contador. Saludé amablemente a Kevin, también al abogado. Pensaba ignorar a Jhon, pero no, no se lo merecía, así que le sonreí y los saludé como si fuera la primera vez que lo veía
-Mucho gusto señor, Rubens, así se apellida?
Podía notar cuánto le molestaba la situación, pero no podía hacer nada delante de tantas personas.
Giré hacia donde estaba Kevin y fuimos hacia la sala de reuniones, mientras caminábamos, me crucé con ella, la mujer con quien Jhon me engañaba, también era una contadora junior, ella me reconoció y me sonrió con malicia, pero la ignoré.
Ya estando en la sala de reuniones, hablaba directamente con el Ceo y el abogado, excluyendo a Jhon. Quería humillarlo un poco.
La reunión terminó después de tres horas, Kevin me invitó a almorzar y sin dudarlo lo acepté.
Podía sentir cómo Jhon me mataba con su mirada, pero ni siquiera volteé a verlo.
Cuando salíamos de la sala de reunión, Vivían, la amante, de acercó donde estábamos y fingiendo amabilidad tomó el brazo de Jhon.
-Señor, vamos a almorzar?
Definitivamente quería molestarme, pero a mi eso ya no me importaba.
-Señorita, vamos al auto?
Fue Kevin quien dio el primer paso para salir del lugar.
-Claro que si señor Sirce, pero llámeme Melissa.
-Lo haré, en cambio, usted llámeme sólo Kevin.
Ese hombre era un coqueto, siempre había escuchado rumores fe. que era un mujeriego, pero como nuestra relación. no iba a llegar más allá de la colaboración entre ambas empresas, no me importaba seguirle la corriente.
Así pasaron los días y siempre iba a almorzar co. Kevin, ya empezaba a agradarme, él se notaba que era una buena persona. Pero no estaba preparada para nada más que una amistad y no quería mentirle en cuanto a mi vida. Así que en el momento que había más cercanía entre los dos, le conté mi vida, sin decirle mi antecedente familiar.
-No me importa que hayas estado casada y tengas una hija. A mi me gustaste desde el día en que te vi por primera vez.
Kevin puso su mano en mi rostro y me atrajo hacia él, sentí sus labios húmedos y cálidos. Cuando me soltó, vi detrás de él a Jhon, su rostro estaba tranformado. Desde que aparecí en la empresa intentó hablarme y ponerse en contacto conmigo, pero no se lo permití.
Al día siguiente, estaba en mi oficina y mi padre, me llamó urgente a su oficina. Cuando llegué, no podía creerlo "ya lo descubrió?" me puse pálida, Jhon estaba también ahí.
Pero rápidamente mi padre habló
-Señorita Evans. Aquí el señor, vino con una queja hacía su persona.
-Eh?
No lo entendía, pero automáticamente recordé que él me había visto con Kevin. "Ya entiendo".
-Señor, cuál es la queja?
Él con un tono burlón comenzó a hablar.
-Melissa, me vi obligado a hablar con el señor Denver, Después de ver como una empleada de su empresa enuncia su honor al coquetear con las personas para obtener un trato. También le traje pruebas.
Esas pruebas eran fotos mías con Kevin. No podía creer lo patético que se había vuelto.
Mi padre se paró de su silla y habló en tono firme.
-Señorita Evans, no puedo permitir que situaciones como esta vuelvan a suceder de ahora en adelante. Así que, desde ahora la relevo de su cargo en el departamento de asuntos legales.
Jhon, tenía una sonrisa de oreja a oreja, después de todo, su propósito estaba cumplido.
Ambos salimos de la oficina
-Melissa, si no me hubieras dejado, nada de esto habría sucedido.
-Eres un cínico Jhon, tú me engañas y yo soy la mala persona?
-No me importa, ahora no tienes nada. Crees que el Ceo Sirce va a quererte después de ver que ya no le eres de utilidad?
Echó una carcajada y se marchó.
Volví a la oficina de mi padre nuevamente.
-Padre, qué fue todo eso?
-Bueno mi niña, vi la oportunidad y la aproveché. Ahora tienes que aceptar el apellido nuevamente y ser, oficialmente, mi heredera.
Mi padre era un hueso duro de roer, aprovechó la oportunidad, sabiendo que no iba a negarme.
Así que, meses después, el día que se llevó a cabo el proyecto. Delante de los empleados de ambas empresas, mi padre me nombró como su nueva heredera.
Miré el rostro de Jhon, no estaba molesto, pero sobre todo no lo podía creer, estoy segura que ahora está muy arrepentido de todo lo que hizo.
Cuando terminó el acto, se acercó a mi
-Melissa, perdón. Estaba muy molesto porque me dejaste, no quería lastimarte, Vivían no significa nada para mi, eres a quien amo y tambie. a Tite, volvamos a ser la familia que éramos.
-Tite? en todo este tiempo nunca pensaste en ella y ahora me vienes con esta ridiculez?
Él estaba frustrado, me tomó el hombro con mucha fuerza al punto de lastimarme. Pero entonces, llegó Kevin y lo tiró hacia el otro lado y poniéndose frente a mi, como un escudo, impidió que se me acercara y no sólo eso. En ese instante, lo despidió.
Jhon, no sólo perdió a su esposa y su hija, también perdió su trabajo, su dignidad, todo.
Dos años después de todo ese suceso, la Ceo de Denver Group y el Ceo de Group Sirce, se casaron.
Tiempo después tuvieron un hermoso niño, quien sería el heredero de Sirce, mientras que Tite era la heredera Denver.
Pero sobre todo, fueron muy felices.