Mi madre se casó muy joven, cuando tenía 22 ella me tuvo.
En su relación de pareja con mi padre no había problemas pero después de tres años de casados el empezó a golpearla. Ella no quería divorciarse porque pensó que tener una familia sin padre me afectaría mucho y por eso siguió aguantando sus maltratos por casi dos años más, había veces que el desaparecia por días y mi mamá ya sospechaba de que pasaba algo.
Un día ella fue a su trabajo para dejarle comida pero cuando llegó no pudo entrar, al ver que mi papá estaba besando a una mujer que trabaja con el supo por qué desaparecia por días sin avisar.
Ella no dijo nada simplemente se fue en silencio a casa, alistó sus ropas y las mías y nos fuimos a la casa de mi tío. En la noche mi papá vino por nosotras pero no nos fuimos, mi madre dijo que no volvería y que se prepare para el divorcio, luego de decir eso cerro la puerta.
Un año después el divorcio se firmó al igual que mi custodia a favor de mi mamá ella compro una casita y hasta el día de hoy siempre me dice que cuando se ama no se debe soportar la infidelidad ni el maltrato.