Años de casados, todo era amor, un bebé que llego a muestras vidas... todo era perfecto hasta que poco a poco se fue alejando, llegaba a altas horas de la noche, cabello y ropa desfaratados como si hubiese estado en una pelea.
Un día lo quise ir a visitar a su trabajo, encontre su oficina cerrada y su asistente no estaba, vaya sorpresa la que obtuve cuando por una pequeña rendija pude verlos besándose apasionadamente, me fui corriendo a casa con mi mente hecha un lío, quería dejarlo pero estaba mi bebé no quería que el estuviera en un hogar sin sus papás, no se como se sentiría... pero también pensé en mi y en que todo sería peor si me quedaba con el.
Por la noche organice una pequeña cena para dos, sacando el champagne mas caro de la casa y le platiqué que no quería estar con el porqué me era infiel y no quería eso en mi vida, le conte lo que vi y descaradamente admitió todo, le pedí que recogiera sus cosas y se fuera de casa también le dije que podía visitar al bebé cuando el quisiera, ahora nos llevamos mejor como amigos, el bebé está de lo mejor no importa si estamos separados mientras le demos todo el cariño que el bebé necesita el lo pasará bien.