Cuando lo vi recostado en la cama, tan placidamente, boca abajo y medio cubierto por una sábana blanca, sentí una punsada en el pecho, pero quise creer que habría algún mal entendido; que existía alguna explicación a esta falta de respeto, se supone que hoy cumplimos 7 años de casados... pero toda esperanza se desvaneció cuando vi un brazo asomar en su espalda, donde solo escuché un suave gruñido saliendo de sus labios.
Eso destrozó mi corazón, salí del cuarto, lo más silencioso que pude y después todo se tornó negro...
no supe cómo, pero terminé caminando hacía una plaza cercana, mientras sentía que mi mundo se derrumbaba.
Apenas ayer quería darle una sorpresa, sabía que no podría regresar a casa por negocios, así que dejé todo preparado para que mi hermana cuidara de Benny, mientras yo viajaba al encuento de mi esposo y darle una velada inolvidable. Sin embargo la que recibió lo inolvidable fui yo.
No negaré que mi primer impulso después de que reaccione, fue querer ir a enfrentarlo, decirle lo decepcionada que estaba y que no pudiera negarmelo. Abofetear a esa extraña y decirle que no tiene vergüenza, pero soy la esposa y tenemos un hijo, debo pensar con la cabeza fría y decidir que hacer...
Cuando me di cuenta, ya estaba anochesiendo, pero en ese momento tomé una decisión, no le iba a dar el gusto a ella de quedar como la víctima, pero tampoco iba a aceptar ser la esposa abnegada. ¡No Señor! mi plan será peor, por que lo torturare de la mejor forma que puedo... "Sr. Angel lo voy a deshacer al desearme, haré que sueñe conmigo y su tortura será tenerme cerca y no poder tocarme, sabrás que soy tuya en papel, pero no en la intimidad...dos pueden jugar y creo ya olvídaste que yo se jugar mejor que tú"...
Te haré venir a mí, gritando mi nombre, pidiendo que te preste algo de atención y diciendo: "Sedúceme otra vez".
Tal vez, algunos piensen, que es mejor dejarlo y tirar todo, para comenzar de nuevo, pero debo pensar en mi hijo, su futuro y no perder mi dignidad.
Soy Sofía Luna y hoy le declaro la guerra al desamor.