Esta historia no es muy interesante pero me gustaría contarla.
Todo comienza un día tranquilo en el trabajo (Restaurante), en ese entonces teníamos un jefe que decían que era muy buena persona y pues la verdad es que si lo era, pero pasaban los meses y como que se veía medio preocupado, todos pensamos que podría ser el trabajo así que una de nuestras compañeras nos dijo:
–Creen que se sienta mal por qué piensa que olvidaremos su cumpleaños?
Todos volteamos a vernos y nos quedamos pensando, en lo personal, no conocía bien al jefe pero que se deprima por esas cosas estaría bien ... supongo.
Todos asentimos e iniciamos a planear como celebrarle su cumpleaños, así que fuimos de metiches y uno de nuestros compañeros consiguió el número de "su esposa" para que también vinera, así que ya teníamos casi todo listo, le dijimos a la dichosa esposa el día, ella nos dijo que no nos preocuparamos por el pastel que ella lo llevaría.
Todo avanzaba muy bien hasta parecía irreal. Reservamos el restaurante ese día a nombre de un familiar de uno de mis compañeros, nos aprendimos una coreografía y todo para que saliera bien y dejará de preocuparse el jefe.
Llegó el gran día y todos estábamos nerviosos, ¿saldrá bien la coreo?, ¿si hicieron la carnitas asada?, ¿Hay papel en los baños? etc. Justo cuando llega el Jefe se queda paralizado, (en lo personal me dio miedo que no le gustase) y después inicio a llorar por qué no esperaba que nosotros hiciéramos un festejo por el.
Pasaron las horas y su esposa nada que aprecia, pensábamos que algo le había pasado pero de la nada nos marco y dijo que llegaría justo en el baile que nosotros preparamos, así que nos despreocupamos un poco.
A la hora del baile dicho y hecho llegó la esposa pero con el pastel ya preparado con las velas, y en el centro una vela enorme ... al principio sacaba chispitas pero después saco humo rosa y todos nos quedamos procesando la información, claro el jefe también se quedó cargando datos de su sistema operativo pero cuando reacciono parecía contento, así que su fiesta al final no fue como tal su fiesta, si no más bien la de su hija.