es evidente que cuando dos personas se casan están haciendo un pacto o un contrato y entre esas está ser fiel, una de las cosas que no debería ser perdonada es la infidelidad ya que si lo hizo una vez lo más probable es que los siga haciendo, además ya no van a tener la misma confianza y siempre van a estar las dudas y es ahí cuando los celos empiezan a aparecer haciendo que la persona engañada se deshaga de toda su dignidad y amor propio, es muy fácil de decir pero no hacer, y es verdad claro que no va a ser fácil el divorcio a menos que las dos personas estén de acuerdo, pero lo que mucho padres olvidan es que los niños no tienen la culpa y ellos son los que hacen sufrir más a sus hijos, no hay que intentar hablar mal del otro padre porque ellos ya saben que es lo que está pasando y ver qué sus padres hablan mal del otro los va hacer que tengan rencor hacia los dos, todo se puede tratar de una manera sencilla haciendo que el niño acepte sin perjudicar a nadie y lo lleve de una buena manera.