Melissa estaba muy triste por la situación que no pensaba con claridad; pero lo que sí sabía era que no quería que su hijo absorbiera las consecuencias de sus padres.
Melissa lo pensó detalladamente y tomó la decisión de perdonar a su esposo, aunque le doliera el corazón y sintiera que se rompe en mil pedasos, decidió darle una segunda oportunidad por su pequeño.
Cuando su esposo vino del trabajo en la noche, Melissa se encontraba esperándolo en la sala.
-Amor ya llegue *dijo sacándose el saco*
-Hola marido, quiero hablarte sobre algo - sentándose en la silla- Ven
-Que paso Amor porque están muy seria, hubo algún problema?
Melissa no lo aguanto más y decidió decírselo sin rodeos.
-Me has sido infiel - apuntó de llorar-
-Pero de donde tu sacas esa idea *nervioso *
-Yo ya lo sé todo - dijo entrecortada- ya se sobre tu engaño, pero solo quiero saber una cosa, Me Amas?
Su esposo agachó la cabeza y se puso en una pose de pensar.
-Si te amo, eres la única a quien amo, perdoname si te e fallado ya no lo volveré a hacer *llorando*
-Te perdono cariño, te perdono.
Pasaron los años y parecía que todo ya había mejorado, pero como saben el deseo de la carne es más fuerte que cualquier deseo material, pero solo el inteligente que tiene conciencia lo sabe controlar.
Melissa todavia estaba en el trabajo ya que tenía horas extras que tenía que cumplir.
Ya llegando la noche cuando las estrellan chocan en la oscura niebla de la Luna.
Melissa regresaba a su casa en coche (auto) a su hogar, pero paro en seco cuando vio a su esposo salir de su casa con una mujer, y todas las dudas que tenia ¿Quien es ella?, ¿Una amiga?, ¿Compañera de trabajo?; se esfumaron cuando los vio besarse.
Eso fue la gota más que rompió en mil pedasos su corazón, hasta el mismo ave podia escuchar a su corazón crujir y su rabia rujir. Melissa salió del auto provocando que la puerta del conductor diera un fuerte sonido y que las dos personas a quien Melissa odiaba, se diese cuenta de su presencia.
-Melissa que haces aquí *nervioso*
-Que yo que hago aquí - alterada- Ja ahora resulta que no puedo venir ni a mi propia casa que me dieron mis padres, pues adivina que, tu te Largas con esta "hembra piernas largas" de AQUÍ! - dijo entrando a la casa-
-Melissa Espera!
Se armo todo un escándalo, Melissa sacó todas las ropas de quien alguna vez fue su esposo y los arrojó a la calle, junto a sus zapatos y unas maletas donde se encontraban sus cosas; mientras su Ex Esposo intentaba detenerla.
-Melissa Por favor dame otra oportunidad te haré muy feliz corazón, porque Te amo *Intento agarrarle su mano*
-Tu no me toques! - soltando se bruscamente de el- Si a las justas aguante una sola traición, pues yo no aguanto dos... Y TE LARGAS! - PUMM!! El sonido de la puerta azotando se en la cara de la persona de afuera.
Desde ese día Melissa no paraba de llorar y decirse lo tonta que había sido en darle oportunidad a alguien que no hizo el esfuerzo en conseguirlo, su pequeño fue el único que le ayudó en esa deprecion que estaba a punto de entrar y nunca salir.
Ya pasaron muchos años y Melissa y su antiguo esposo se divorciaron, ella tenía la custodia del niño, así que viajo hasta NEW AYORK para hacer otro inicio de su vida y lo más importante, aprendió que antes de amar con tanto cariño a alguien, debe amarse a ella misma primero. FIN.
Pd. Hola Mi nombre es Suzhen pero como autora soy _ReynaSu_ espero que les haya gustado mi idea... E mejorado con el tiempo :) gracias por la oportunidad.