Que hermoso es el amor, el sentimiento de mariposas en el estómago, la felicidad que uno obtiene al estar con aquella persona, la sonrisa tonta que se forma en el rostro cuando un piensa en aquella persona, y cuando el sentimiento es correspondido, dios, es bellísimo.
Que curioso es casarse, vistiendo un traje blanco y negro o un vestido blanco y elegante, caminando o esperando a la persona con la que te casarías en el altar, comprometiéndose a compartir una vida juntos y amarse mutuamente, y cuando no hay algún accidente de "yo me opongo" o que uno de los dos no esté presente en el altar, es simplemente especial.
Que difícil es ser una familia, cuando uno todavía tenía noches de pasión y dejar de hacerlo por qué la esposa ha quedado embarazada, ambos tienen que afrontar ser padres, un hijo no es algo sencillo, y ser una familia, ¡Por dios! Qué complicado, pero sin duda, los buenos momentos que se comparten, aquellas risas que uno obtiene, y también hay que mencionar, las horas de sueño que son arrebatadas, es algo que realmente podría valerlo.
Pero.
Que horrible, es la infidelidad.
La sensación horrible de que tal vez no fuiste suficiente, el pensamiento de como actúa tu esposo o esposa con su amante, y el nudo en la garganta que se forma al no saber que decir o siquiera pensar, es todo tan horrible.
Las lágrimas son comunes, la desesperación igual, y sin mencionar la ira e impotencia, ¡Demonios! Odio está sensación.
Tienen un hermoso hijo de 6 años, y eso, de una manera muy cruel de decirlo, lo empeora TODO, ¿Qué padre quisiera que su hijo creciera sin una de las figuras importantes en su vida? Habiendo un montón de casos de adolescentes que muestran cambios dramáticos, exagerados, y odiosos hacia el hecho por ser afectados desde su niñez.
- "No quiero esto para mi hijo"
Es muy normal pensar así, sin embargo, ¿Es correcto hacer ese sacrificio por un hijo?
Probablemente pocos dirán que, en lo absoluto, no lo es, aunque la mayoría diría, por su puesto, los padres tienen que sacrificar todo por los hijos.
- Criar a tu hijo de manera correcta y sin una figura materna o paterna.
- Sufrir sabiendo de la infedelidad y sobre todo, muy probables peleas que afecten de igual manera al pequeño.
En este caso, aquella mujer no sabía que hacer.
Miraba a su hijo descansando felizmente en su cama, sonrió al ver a su hijo, las lágrimas corrieron por sus mejillas al consideras dejar al padre del niño y que hubiera una posibilidad de que su hijo saliera afectado.
El pequeño se levantó de la cama y miró a su madre, preguntó por que lloraba, pero la madre no respondió y sólo abrazó a niño, ¿cómo se atreveria a decirle que se quiere separar de su padre?
- "Mamá... ¿Por qué a veces no me respondes?" - preguntó inocente el niño ante la falta de respuestas que le brindaban - "Por qué a veces no sé que responder"
El niño suspiró y volvió a preguntar - "¿Es por papá verdad?"
La madre se sorprendió, se separó de abrazo y miró a su hijo, el pequeño volvió a suspirar y negó con la cabeza, ella no podría creer las acciones del pequeño, parecía raro, por no decir que era muy poco probable que eso fuera dicho al azar.
- "¡Es por que papá estaba con otra mujer!... No deberías de llorar por eso mamá..."
Y cuando la madre quería seguir preguntando, el hijo cayó dormido en la cama, sus dudas incrementaban, estaba tan insegura que llegó a pensar que ya habia dado el mal ejemplo, esa noche la mujer tuvo una horrible pesadilla.
Aunque, esas no eran las únicas ocasiones en las que su hijo mencionaba algo al respecto.
- "Papá no va a venir, ya lo sabía, pero está bien, tu estás aquí mamá"
- "¿Triste de nuevo? Mamá, no es correcto que estés triste por tonterías"
- "¡Mami! Escuché que hay personas que se lastiman sentimentalmente, debes de estar muy herida..."
- "Si no sueltas ahora... ¿cuándo?"
- "Esto será algo de lo que te arrepentirás a largo plazo"
- "Mamá, yo no soy tu límite"
- "Si mi mamá no está feliz, ¿cómo podría yo estarlo?'
- "De que sirve conservar lo roto mamá, no veo que guardes los vidrios rotos"
- "Mamá..."
- "Mamá..."
-"Mamá"
El niño era muy pequeño, un niño de esa edad no debería de hablar de ese modo, sintió que había madurado tanto, y se culpó de que no fuera por qué ella lo había bien encaminado. El niño decía palabras alentadoras, corregía a su madre, y le recordaba muchas cosas.
- "¿Quieres que deje a tu padre?" - Por fin, había preguntado la mujer después de tanta indecisión - "A mi no me importa si no lo dejas"
La mujer suspiro, ¿que tipo de pregunta había hecho a su pequeño? Que tonta - "A veces cuando uno intenta ayudar a alguien, lo logra, pero de nada sirve que intentes rescatar del hoyo a alguien que sigue cavando"
Esas fueron las últimas palabras que hicieron que la madre por fin reaccionara.
- "¿Por qué te quieres divorciar?" - la mujer lo interrumpió - "No veo por qué seguir casada"
El hombre intento decir miles de palabras para hacer que su mujer se retracte, pero era demasiado tarde, ella ya había decidido terminar el libro hasta allí, y empezar uno nuevo, uno que ella misma escribiera.
- "Así que al final decidiste avanzar" - dijo con una gran sonrisa en labios el pequeño, la mujer también sonrió y contestó - "Todo es gracias a ti, mi pequeño concejero"
Fin.
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Hola a todos, soy un mapache que tiene demasiado tiempo libre, muchas gracias por leer está cosa mal escrita