estaba embarazada de el, tenia 6 meses de embarazo cuando todo paso, estaba visitando a mi hermana para despejar mi mente, estaba teniendo demaciados problemas con Antón, mi esposo, este desde que salí embarazada se a tornado mas hostil de lo normal, pero empeze a sentirme mal y decidí ir a la comodidad de mi casa a descansar.
al llegar encuentro el auto de mi marido, me doy cuenta que esta en casa en un horario donde el debía de estar en su oficina, un desprendimiento se apoderó de mi Y camine hasta la puerta, estaba abierta, al entrar a la sala, escucho como sonidos salen de mi habitación, los inconfundibles sonidos del sexo.
-mas duro Anton- la voz femenina gemia y gritaba mientras el golpeteo de la cama y de las pieles le seguían el ritmo, necesitaba verlo, así definitivamente todo terminaría.
La puerta de mi habitación estaba abierta y al entrar vi como mi esposo tenia a la recepcionista de la empresa, una chica llamada Alicia a gatas en la cama penetrandola violentamente, ambos sudorosos.
El nunca me había hecho el amor de aquella manera y algo dentro de mi se quebró, yo no era objeto de su deceo simplemente se casó conmigo por obligación para mantener en su poder la empresa, seguí observando mientras me sentia sin energía, me sumergia en los recuerdos de cuando no casamos y como su forma de hacerme el amor era tan insípida, si así se podía llamar, era mecánica, no había esa pasión, no por parte de el.
El la cambia bruscamente de posición y ella al verme abre los ojos y el se da de cuenta que yo estoy allí.
- ¿que haces aqui? Ana- dice mientras la chica se tapa con las sabana y el sale rápidamente dentro de ella.
- es mi casa- le dije pero yo no estaba allí mi mente viajaba en otro lado.
-ve afuera- yo le hago caso mientras escucho como se visten rápidamente, espero en la sala ¿para qué pelear? ¿para qué formar un berrinche por alguien que no me ama? era estúpido, el era el culpable no ella, el me había faltado el respeto al traerla a casa y hacerlo en mi cama.
Los dos salen de la habitación y el se para frente a mi ella junto a él.
- tu lo sabes Ana, sabes que estoy contigo por tu padre- me siento en el sofá mirándolo, escuchandole decirme eso de la forma más brusca que pudo- Alicia no tiene la culpa yo la hize venir hasta aca-
- lo sé- fue lo único que dije mientras me ponía la mano en la frente, me sentía fatal, nisiquiera la apuñalada de un cuchillo o el impacto de una bala me hubiesen hecho tanto daño, estaba destrozada y no tenía animos de hablar.
El le da dinero a la chica y ella se va por la puerta sin despedirse de el.
El toma toma lugar en el sofá.
-quería hablar contigo, quería pedirte el divorcio pero saliste embarazada y no quise herirte, quería esperar hasta que salieras de tu estado de embarazo- yo lo escucho
- no debiste esperar tanto tiempo, por que yo, al estar embarazada me había hecho ilucion con que las cosas mejorarían, pero estoy dispuesta a firmar, ya no hace falta tanta actuacion- me levanto del sofá y camino a la puerta.
-¿adónde vas? no salgas asi a la calle- dijo con vos suave
-voy casa de mi hermana, no creo que pueda dormir en mi cama- conduje mi auto mecánicamente y cuando ya no supe soportar mas pare y llore, nunca había llorado tan amargamente, nunca debí enamorarme de el, Antón era mi enemigo.
estaba acostada el dolor recorría mis caderas y mi vientre y algo se rompió dentro de mi.
me levanté de la cama asustada llamando a mi hermana Sofía cuando vio lo que pasaba no dudo en llamar a urgencias y a una ambulancia.
rompí fuentes tenia 7 meses de embarazo, hacia un mes que no sabía nada de Antón, yo no quería hablarle ni el a mi, extrañamente no había mandado los papeles del divorcio, eran lo único que yo esperaba de el.
en el hospital daba a luz ante de tiempo un sentimiento de mal presentimiento me albergaba, vi a mi hijo, mi primer hijo tan pequeño tan frajil nacido antes de tiempo.
apenas pude levantarme fui a verle en la incubadora tenia aparatos en el cuerpo y mi corazón estaba totalmente deprimido hecho pedazos minúsculos
- no quiero perderte mi niño- ya mi hermana me había dicho lo que los médicos le habían transmitido.
-puede que el niño no sobreviva- fueron sus palabras, me tomo de la mano pero eso no fue suficiente para reconfortar mi alma, mientras miraba a mi hijo tratando de grabarme su pequeño rostro, no me percaté de la presencia de Antón hasta que esté no hablo.
-ya he hablado con el médico y sofia- el miraba fijamente el bebe tenia el rostro desencajado y estaba lleno de ojeras, no le contesté, no entendía siquiera por que el estaba alli, seguí mirando al bebe que estaba alli, no quería perderme ningún respiro de su vida por que podía ser el ultimo- quiero pedirte que vuelvas a casa, Sofía dijo que tiene que irse a España, por cuestiones de la empresa y no podrá atenderte y se que estas muy delicada, además si el bebe sobrevive ya he contratado a alguien para que te ayude- no le dirijo ni una palabra, de todas formas yo tenia que llegar de nuevo a esa casa tenia cosas que buscar alli.
A las doce del medio dia mi hijo dejo de respirar, Antón estaba alli, no llore, hable con el médico para que al cremar a mi hijo me diera los restos.
llege a aquella casa cansada sentía mi cuerpo debil muy débil había perdido demaciado sangre y mi espíritu estaba quebrado, Antón intento ayudarme pero le hice saber que no quería nada de el menos su ayuda.
entre a la habitación que con amor había preparado para mi hijo, tenía la pequeña caja con sus restos en los brazos y rompí a llorar, Antón estaba alli me rodeó con un brazo pero lo rechazó.
- no me toques nunca mas en tu vida- el se apartó de mi
-puedes quedarte aqui el tiempo que quieras no voy a molestarte, la chica que contrate vendrá a verte en unos momentos- se fue vi por el rabillo de ojo coml se secaba las lágrimas pero eso quizás fue fruto de la imaginación.
paso una semana me sentía mejor mi cuerpo que en un momento se sentía como un cadáver empezaba a tomar fuerza y llame al abogado de la familia, pedí que arreglará mi divorcio, y así lo hizo, al día siguiente ya tenía mis papeles y solo me quedaba pedirle a Antón que firmará.
El estaba tomándose un café esa mañana, tenía la mirada perdida, mientras yo ponía las hojas frente a él.
-pense que podríamos arreglar las cosas- me dijo, suspiró poniendo su cafe a un lado y leyendo detenidamente los papeles del divorcio
-creo que no hay nada que arreglar, al menos por mi parte no, no siento nada por ti-
-hasta donde yo se,estabas enamorada de mi, me lo decías en los momentos en que...-
-pero ya no, la verdad no puedo llevar el peso de no perdonarte, te perdono, pero no quiero tener nada que ver con una persona como tu, eres un hombre bastante despreciable y me duele haber pasado por todo esto para darme cuenta de que eres una persona hostil, mal agradecida y sin sentimientos-
- te equivocas con eso que no tengo sentimientos, si los tengo, todo esto me ha dolido también a mi, es sólo que la manera en que nos casaron, yo no te conocía bien, y estaba enamorado de otra persona-
-son cosas que debiste decir antes de tratarme como basura- asi era yo no tenia culpa de sus frustraciones.
-a la final, no te lo dije, mientras estube contigo segia con ella y termine en la misma situación como cuando me encontraste con Alicia.-
- así que me hiciste los mismo que te hicieron, te desquitaste con la persona equivocada-
- la encontré con mi hermano, y están por casarse- lo que el me contaba nisiquiera me causaba lastima, de alguna forma me alegraba que le hubiesen pasado esas cosas- no podía contarte nada, y Alicia era mi pañuelo de lágrimas, un día me sentí muy mal y la llame para que viniera a verme y terminamos tendiendo relaciones.- el suspiro mientras se llevaba las manos a la cara y se la restregaba, el era guapo, tenía esos bonitos ojos verdes y ese color del piel oliva que dejaba boquiabierta a cualquier chica incluso a mi en su momento, pero eso era lo unico que tenía el, su apariencia, lo demás solo era un saco vació
- no entiendo a que quieres llegar con todo lo que me dices, es tu vida has hecho con ella lo que has querido y segiras haciéndolo y más ahora con linertad- le señale los papeles que el había puesto en la mesa.
- por última vez te pido esto, y te lo pido de verdad con mi corazon expuesto- me miró a los ojos- ¿podríamos dejar todo atras y comenzar de nuevo?- mi boca se abrió para cerrarse de nuevo,
-estas loco ¿verdad?-negó con la cabeza
-ambos estamos heridos, podríamos sanar juntos, empezamos todo mal Ana, con el pie izquierdo, yo aprendí a quererte a mi manera y se que aunque digas que me odias se que algo de cariño sientes por mi, se que algo ha quedado algo que podemos sembrar y hacer crecer- tenia una mirada suplicando
- es por la empresa, no te preocupes seguirás en tu cargo mi padre nunca tubo un socio tan bueno como tu, además a el no le importó yo en lo mas minimo, sólo me vio como una pieza en su juego de negocios, nunca le diré lo que pasó aqui, si me pregunta, le diré que nunca te ame y que ahora que perdí a mi hijo no tenía motivos para seguir contigo-
- pero no es por eso, no lo es, sólo quiero volver a intentarlo- yo pongo el bolígrafo en su mano.
- si aún queda un poco de el cariño que dices sentir por mi, no dejes que sufra mas y firma, el solo verte me enferma- sus ojos verdes me quedaron mirando con asombro y tomo los papeles con decisión leyendo y firmando cada hoja.
-después de contarte todo aun así... tu no quieres estar a mi lado-
- no soy tu pañuelo, soy una mujer un ser humano con los mismos sentimientos que tu quizás tengas- me levanté y fui a mi habitación por mis maletas y el aun estaba allí, le quite los papeles y me encaminó hacia el auto mientras ponia mi equipaje en la parte traseradel mismo, Anton salio hasta la puerta
- sabes que voy a esperar a que te decidas, unos papeles no son nada, se que podemos reconstruir nuestras vidas eres una mujer maravillosa Ana, me arrepiento de no verlo-
-adiós Antón, espero que encuentres lo que buscas- me embarque en el auto no sin antes hecharle un vistazo a aquella casa por última vez, había vivido una vida mediocre y un amor mediocre, Amando a un hombre que no se lo merecía en lo absoluto, que se arrastraba por una cualquiera, que me había embarazado sin tener una pizca de amor por mi, allí donde esa persona sin corazon me propuso un nuevo comienzo, esa casa bonita y lujosa era un purgatorio, jamás volvería a vivir en aquella casa y con aquel hombre, lo perdono pero en el fondo de mi corazón no había nada que sentir por el nisiquiera lastima, salir de los jardines de la casa fue como aspirar aire nuevo, me fui en mi auto hasta a el aeropuerto y de allí me embarque en un avión con destino a España.