Yo viví algo similar, fue hace 10 años, mi mundo era "perfecto" tenía un lindo matrimonio, un esposo que me amaba, me cuidaba, me daba todo lo que yo podia pedir de en una relacion y un hijo precioso.
Todo iba de maravilla, realmente me sentia feliz con la vida que teniamos, no eramos una familia rica pero podria decir que almenos teniamos lo suficiente ya que mi flamante esposo trabajaba arduamente para eso, cabe mencionar que despues de tener a mi hijo, él jamás quiso que volviera a trabajar pues deseaba que le diera la mejor atención a mi hijo, a él y a nuestro hogar. Así fue por poco mas de 3 años hasta que un día comence a recibir mensajes de texto y llamadas donde me decían que él me era infiel. Yo jamas fui desconfiada o celosa así que no le daba importacia y yo misma me decia es obvio que es mentira, pues él trabajaba un poco mas de sus horas laborales regulares y esto siempre se vio reflejado en su pago, aparte que habia muy pocas mujeres laborando con él. Yo no me lo callé, lo deje pasar las 2 primeras veces y después se lo dije directamente.
-Oye necesito decirte algo-le dije en tono serio
-¿Que pasó amor?-me contesta abrazandome y dandome un beso en la mejilla
-Han estado pasando cosas que deje pasar pero francamente no puedo seguir así, entonces necesito saber si... ¿estas con alguien más?-le dije sin quitarle la vista de encima, quería ver si su expresión cambiaba o algun indicio de que me mentia u ocultaba olgo.
-No amor, te puedo asegurar que solo estoy contigo, pero me gustaria saber porque tu pregunta-me contesto sin que se le moviera ni una sola pestaña, nada dejaba ver un poco de nerviosismo.
Yo aun seria y espectante -Mira estos mensajes y estas llamadas y dime si conoces el número-le conteste mientras le extendia la mano con mi celular, él lo miro, leyo los mensajes e inmediatamente me contestó mientras me devolvia el telefono con una cara pensativa.
-No amor, no conozco esos numeros, pero podemos marcar y ver de quien es y ponerlos en su lugar, aparte cabe la posibilidad que sea una equivocación, pues aqui no dice ni tu nombre ni el mío-respondio muy serenamente.
Debo admitir que sus argumentos me tranquilizaron y pues en realidad si estaba bastante nerviosa, porque aunque lo creia incapaz yo misma pense que podria equivocarme. Seguimos hablando del tema y acodamos marcar y si no respondian cambiar el número y dar por olvidado el tema, llamamos y nadie respondió enviamos mesajes y jamás contestaron entonces dimos por terminado el asunto.
Recuerdo que se acercaba el día de su cumpleaños así que decidí organizarle una sorpresa, llegado el gran día mientras me preparaba para salir recibi una llamada a mi celular donde me insultaron y me volvieron a decir que me era infiel, seguido de otro mesaje de texto con las mismas caracteriasticas que la anterior llamada, como las cosas se habian tranquilizado volvi a no importarme del asunto, termine de arreglar todo y sali de casa, consegui un taxi que me llevara ami y a mi bebé junto con un pastel y comida hasta su trabajo para comer juntos y como me llevaba muy bien con su jefe (un amigo de mi hermano mayor) le pedí lo dejara salir antes para sorprenderlo en el comedor y compartir la comida con sus compañeros, llegué, entré y preparé todo para la sorpresa en el comedor de la oficina y lo llamé minutos antes de la hora de la comida.
-Hola amor como va tu día?-pregunte riendo
-Hola amor todo va bien pero que los extraño demasiado, ya quiero verlos y estar con ustedes-respondió con un tono tierno
-Amor no te preocupes te preparamos una sorpresa y esperamos te guste, te vemos en un ratito mas ok, no te quito mas tu tiempo te amamos bye- le dije llena de emocion.
-No hay adelanto de la sorpresa, uno pequeño aunque sea-dijo en tono chiquion
-No amor, si te digo deja de ser sorpresa, así que espera un poco más-conteste
-ok, ok amor, te amo mucho, besos, te veo al rato, bueno los amo, bye amor- me dijo entusiasmado
-ok amor te amamos!, mil besos bye-conteste toda ilusionada sin siquiera sospechar lo que vendría.
Al terminar la llamada recibí un mensaje que decia "Dejalo ya! no te quiere, eres una maldita rogona, solo esta contigo por lastima, no lo esperes esta noche porque él estara conmigo festejando", me parecio una extraña coincidencia pero como estaba apurada no le di importancia y segui en lo mio.
Llego el momento corri a esconderme detrás de una máquina de refrescos junto con mi hijo desde la cual se veía perfectamente la entrada, comenzaron a llegar sus compañeros de área, muy pocos me conocian asi que los pocos que me habian visto nisiquiera sospechaban, entonces lo vi llegar apenas pense en dar un paso fuera y decir sorpresa cuando llego una chica detras de él
-Amor! muchas felicidades- le dijo mientras lo abrazaba y besaba.
Él la levantó de la cintura y le contestó -muchas gracias mi amor-mientras la besaba.
Sentí un dolor gigantesco en el pecho, no sabia que hacer, como reaccionar lo unico que tenia claro era que me sentia sumamente estupida.
Acababan de soltarse cuando entra su jefe y dice
-Ya comenzó la sorpresa?, quiero pastel!- con una sonrisa en el rostro.
En ese momento salgo de atrás de la máquina y ellos voltan al escuchar la voz de mi pequeño gritar -papá-
El rostro le cambio por completo, cargue a mi hijo con intencion de salir lo mas pronto posible, pero mi orgullo me lo impidió asi que comence a dar pasos cortos hasta llegar frente a ellos y con un nudo en la garganta que claramente me ahogaba me force a decirle -Sorpresa mi amor, feliz cumpleaños!- mientras los miraba.
Senti mi corazon y mi mundo perfecto derrumbarse y mientras los pedazos caian al piso me preparaba para caminar sobre ellos. Sali ante la vista de todos sin derramar una sola lagrima hasta subir al taxi y dirigirme a casa de mis padres, me tranquilice antes de entrar y les pedi de favor cuidaran a su nieto pues festejaria con mi marido su cumpleaños, no mencione nada porque no queria un interrogatorio en ese momento, deje al niño y me fui a casa.
Apenas llegue comence a hacer maletas mias y de mi hijo hecha un mar de llanto, pensaba si estaba haciendo lo correcto o no, me dolia pensar dejar a mi hijo sin su papá, pensar que iba a vivir sin sus padres juntos, estaba en ello cuando llega gritando mi nombre y buscandome como loco, para porfin encontrarme en el cuarto de nuestro hijo.
-Erika, mi amor dejame explicarte!-me dice mientras me toma del brazo.
Juro que me contuve lo mas que pude, pero al final no pude mas y le di una cachetada con todas mis fuerzas, queria que le doliera como me dolia ami no solo el corazon, sino mi orgullo, mi amor propio, mi hijo, mi familia, todo lo destruyo por una calentura.
-Amor, por favor te lo suplico, fue un error-me dijo llorando, llorando! que clase de burla era esta, que le dolio? la cachetada? el verme la cara? que lo haya descubierto?.
-No, no puedo perdonarte,-le conteste, con dolor pero ya sin llorar y continue diciendole -porque esto no es lo que me merezco, esto no es lo que esperaba, creí en ti, en tu palabra cuando me dijiste que no era verdad que era una equivocación, pero ahora ya no importa, perdiste mi confianza, mi amor y mi respeto, asi que adiós-tome mis maletas para salir con rumbo a casa de una amiga
-Estas segura que no quieres arreglar las cosas-me dijo lleno de seriedad
-No, no quiero
-Entonces te vas? y mi hijo? me vas a chantajear con él?
-No, el niño seguira ahí cuando lo quieras ver, pero te aviso quiero el divorcio y la custodia del niño.
-Ok si para ti esto es asi de facil y no te importa lo que yo sienta y lo que sufra el niño esta bien adelante tira todo a la basura...
En ese momento deseaba darle una patada o un puñetazo, pero como se atravia a decirme eso, era ridículo pensar que realmente lo sintiera, me rei un poco de la situación porque crei que era un mal chiste y sali con mis cosas.
Al poco tiempo lo volvi a ver porque pidio ver a mi hijo asi que lo lleve a un parque cercano a la casa de mis padres, volvio a insistir en volver a estar juntos y debo admitir que en algun momento dude pues mi bebé realmente extrañaba a su papá, pero no podia sacar el pasado de mi cabeza y eso a la alarga trae mas problemas y yo no queria que mi niño creciera viendo y viviendo pleitos.
Despues de algunos meses por fin nos divorciamos, mi hijo sigue viendo a su papá, yo me volví a casar y tuve dos nenas mas y ahora despues de tantos años puedo decir que tome la mejor decisión, no me arrepiento y creo que todo pasa por algo.
Recordar toda esta historia me hace pensar en qué no esta de mas todos esos discusos de amor propio, de darnos el valor, las mujeres somos personas guerreras por default, todo se nos es mas complicado ya sea por nosotras mismas o por un tercero pero eso no debe vencernos, seamos mujeres fuertes, valoradas, amadas y respetadas no solo por los hombres tambien por otras mujeres y por nosotras mismas. Conmemorenos ser mujer.