Despues de cuatro años de matrimonio, Anna pensaba que todo iba de maravilla su esposo había logrado conseguir un excelente empleo, como supervisor de calidad en una empresa reconocida, se acababan de convertir en padres de un hermoso niño que por comentarios de la propia familia era el vivo retrato de su padre, habían podido comprar una hermosa casa, todo iba viento en popa o por los menos eso pensaba Anna.
El tiempo transcurrió en un abrir y cerrar de ojos pronto su pequeño cumpliría su primer año de vida, así que Anna y su esposo se encargaban de los preparativos para la fiesta el tan esperado día llegó, una gran celebración se llevó acabo con todo la familia presente por ambas partes, algunos invitados extras entre ellos varias mujeres que trabajan bajo la supervision de su marido y que fueron presentadas a Anna por el mismo.
Fue una fiesta hermosa que culmino con una montaña de regalos para el pequeño.
Algunos meses después de esta celebración Anna empezó a notar cambios en su esposo, sus continuas llegadas tardes a casa con un mil de pretextos que no terminaban, la seguidas visitas a otras instalaciones según lo dicho por su esposo lo enviaba la empresa, sus cambios repentinos de humor y sus misteriosas llamadas telefónicas que nunca contestaba frente a Anna por que no atendía asuntos relacionados con trabajo en casa segun el, todas esas situaciones prendieron los pequeños focos rojos de dudas en Anna quien empezó a poner más atención en los pequeños detalles que antes había pasado desapercibidos.
Un día como cualquier otro Anna se levantó para desayunar con su marido antes de que el se fuera al trabajo, se encargo de algunas cosas de la casa, de su pequeño y salió hacer las compras estaba tan absorta en sus actividades diarias que no sintió el paso del tiempo cuando noto ya había anochecido y su esposo no llegaba a casa, ella tomó el movil y se apresuro a llamarlo pero no hubo respuesta paso parte de la noche buscando la manera de comunicarse con el pero nada, busco entre las cosas personales de su marido, con la esperanza de encontrar algún número tal vez de algún compañero que pudiera darle alguna razón de su esposo.
Bingo encontró el número y la extensión de su departamento apresuradamente marco,
-buenas noches soy la señora Anna Guzmán esposa del Señor Carlos Medina podría hacerme el favor de comunicarme con el-, dijo ella su tono era casi suplicante.
-permitame por favor-, se escucho decir del otro lado,
después de algunos minutos...
-¿señora sigue en la línea?-, le preguntaron a Anna,
-si-, constesto Anna,
-señora su esposo no se encuentra en la planta, el hecho es que el no se presentó a trabajar pidió un día de vacaciones-,
Anna sintió como se le arrugada el corazón por lo que había escuchado, las lágrimas en sus ojos empezaron a caer en gran cantidad una tras otra sin parar nublando su vista y su capacidad de razonar, con voz tembloroso terminó la llamada, volvió a llamar al móvil de su esposo pero nada no hubo respuesta en su desesperación marcó una tras otra, tantas veces, a pesar de lo que habían dicho ella decidió no crear se engañaba pensando que a su esposo tal vez le había sucedido algo, que le habían querido hacer una mala broma pero a pesar de lo que ella pensaba no podría parar de llorar.
El cansancio la venció no supo en qué momento se quedó dormida, los rayos del sol entraron por su ventana anunciando el nuevo día Anna apenas podía abrir su ojos que se encontraban inflamados por pasar casi toda la noche llorando, apresuradamente se levantó del sofá arropó a su pequeño hijo, ella se estaba poniendo una chamarra cuando escucho un automóvil llegar se asomo por la ventana y efectivamente era el auto de su esposo y el venía manejando, con cuidado acomo a su pequeño en la cama, Anna se sento y espero a que su marido llegara a ella.
-Discúlpame Anna tuve un día de locos la calidad de un producto no daba los estándares, todo el día y la noche trabaje en el error hasta que conseguí arreglarlo por ese motivo no pude contestar tus llamadas-, fue lo primero que dijo el
Anna no sabía que dolía más, la mentira o el saber que el le estába mintiendo con tanta tranquilidad, con una pequeña sonrisa en su rostro le dijo,
-que bueno que pudiste solucionar me imagino que estas agotado, en este momento te preparo el baño-,
Anna se levantó camino cansadamente hacia el, el pudo apreciar el rostro cansado de Anna y su hermosos ojos tan inflamados un tanto sorprendido pregunto,
-¿as estado llorando?, ¿por qué?-,
ella levanto su vista lo miro fijamente y le dijo,
-mi madre a estado enferma eso me mortifico por eso he llorado pero ahora ya esta mejor-,
el estaba apunto de decir algo cuando su móvil comenzó a vibrar, ella escucho el zumbido que el teléfono emitía, así que mirandoló le dijo
-deberías contestar tal vez es algo importante relacionado con la calidad del producto que te mantuvo toda la noche en el trabajo-,
el no dijo nada sacó el móvil de su bolsillo le hecho una mirada rapida y terminó la llamada, Anna se quedó quieta mirandolo en apariencia tranquilidad pero solo en apariencia, el móvil volvió a vibrar esto último terminó con el poco autocontrol de Anna en un movimiento rápido tomo el movil de la mano de si marido y contestó la llamada sin decir nada escucho una voz femenina del otro lado,
-cariño solo es para saber si as llegado a casa bien-,
-si mi esposo a llegado a casa-, contestó Anna, para terminar la llamada con un estruendo, era el movil que había sido arrojado por Anna contra la pared.
-tu eres la persona más asquerosa que he conocido, mentiroso acaso crees que no sabía que ayer no te presentaste a trabajar, quería tener fe en ti que todo hubiera sido un error, quería engañarme pensar que todo era una mentira, pero esta llamada me abrió nuevamente los ojos, no quiero volverte a ver en mi vida, solo me llevo lo único que realmente es mio-, Anna le grito a Carlos tomó a su pequeño en los brazos y camino a la salida estaba a punto de abrir la puerta cuando la Carlo le dijo,
-Anna si sales por esa puerta jamas volverás a entrar-,
ella no contesto nada salió de esa casa, que había considerado su hogar durante tantos años, con el corazón roto, llevando en brazos a su pequeño hijo, sin saber que en el encontraría la paz que perdió aquel día, las ganas de luchar, la única razón para salir adelante.
Días después inicio el tramite de divorcio no sería gran problema ya que ella no quería nada y el le estaba entregando todo, a final todo quedó para el pequeño Carlos el hijo de ambos. Aquel día había finiquitado la última razón por la que tendría que verlo, ella trataba de estar optimista en cuanto a ello no se consideraba una mujer fuerte, pero la verdad ella no había descubierto su gran potencial.
Salió del Juzgado directo a casa de sus padres para recoger a su pequeño al salir choco con una mujer que ella reconoció enseguida ella la miro con una sonrisa le dijo,
-lo siento estoy un poco distraída, te conozco verdad tu nombre es Lorena, estuviste en la fiesta de mi hijo hace algunos meses verdad-,
la mirada que Lorena le dio fue fea, Anna no comprendía el por que de aquella mirada.
Ella estaba a punto de decir algo cuando a su espalda escucho la voz de Carlos,
-Lorena que haces aqui-, dijo con asombro y dando grandes pasos hacia ellas,
-cariño he venido por ti-,contestó Lorena con una voz melosa,
al escuchar aquella voz Anna supo que era la misma que había salido del móvil aquella ocasión,
sonrío para ella misma se giro para verlos y se encontró con ella abrazándolo, sentio una pequeña opresión en el pecho pero lo disimulo muy bien Anna les dijo,
-asi que fuiste tu todo este tiempo, que pena me da ver tu poca vergüenza, comiste mi comida, bebiste mi agua, te sentaste en mi mesa y apuñalaste mi hospitalidad, se merecen son tal para cual, mentirosos y sin vergüenzas, pero no te preocupes "cariño" yo hace tiempo que Te lo regale, ahora eres tu la dueña de su amor, su hipocresía y sus mentiras, como te vez me vi, como me vez te veras-, con esto último Anna dio la vuelta para salir.
Ella no sabia que le deparaba el futuro pero si estaba segura de algo y eso era saber lo que ella no quería más en su vida, el camino no le fue fácil día a día lucho, nunca se rindió se esforzó el doble para salir adelante por que ella no necesitaba decir que era fuerte solo necesitaba saber que lo era.