Llevo casada con mi esposo desde hace diez años y hacé unos días descubrí que me era infiel. Tenemos dos hijos uno de ellos con ocho años y la otra con tres. Lo que me parece más raro es que el los trata como siempre los trato, no nuestra decinteres en ellos ni en sus gustos o actividades, es un buen padre, pero cuando estamos a solas es muy serio y decinteresado, fue ahí que empeze a pensar que ya no le importaba.
Un día me quedé hasta tarde esperandolo de la fiesta con sus amigos, pero no volvió hasta la madrugada, y nuestro vecino que iba en el mismo carro que el para la fiesta llegó a las once de la noche y en otro carro, de uno de los amigos de mi esposo. Al día siguiente le pregunté adónde avía ido pero solo me mintió y me dí cuenta en el siguiente convivio que tuvieron. Cuando dejaron a mi vecino en su casa yo salí y le pregunté al amigo de mi esposo, me dijo que se había ido con otro amigo, yo fuí directo al grano "¿Me está engañando?" dije entre sollosos, miró al piso y me dijo que sí, al día siguiente le di frente a la cotización mientras mis hijos dormían por la mañana, "¿Quién es?" le pregunté mirando a mi taza de café, "¿Quién?" me dijo el desconcertado, "¿Quién más? tu amante", no se fue con rodeos ni me preguntó quién me dijo ni nada "Elizabeth, mí compañera de trabajo".
Lo mire a los ojos con una mirada de hielo, se le veía nervioso, pero no entendia porque si yo ya no le importaba. "No les digas a los niños, porfavor",me sorprendió que me pidiera eso y no el divorcio, "Se tendrán que enterar". Me miró serio, "les destrosara el alma si se enteran" dijo casi en llanto, "podemos divorciarnos pero que no sea mucho tiempo el que no pasen con cualquiera de los dos, también debemos llevarnos bien o también les afectará.
Fue así como por mucho tiempo tolere las tonterías de mi esposo. Resulta que nunca pensó en divorciarse sin que yo encuentre a alguien a quien amar, paso años con Elizabeth pero solo de novios, hasta la fecha sigo casada con el, los niños no saben de la amante ya que les decimos que es mi amiga, y tampoco me desagrada del todo, después de todo fue mi esposo el que decidió ya no amarme, Elizabeth solo estaba en el momento indicado con la persona indicada. Lo importante es que mis hijos son felices