Rebeca lleva casada con un hombre por más de 10 años, ella no desconfiaba de él ya que nunca ha mirado a nadie cómo la miraba a ella, ambos tienen un hijo de 8 años llamado Lucas juntos eran muy felices; una tarde, Rebeca recibió una llamada de una chica llamada Luz, quién le dijo que era la amante de su esposo, Benjamin, al escucharla decir eso, ella inmediatamente cortó la llamada quedando sin palabras; en tarde, Benjamin llega a casa, en donde encuentra a Rebeca en la sala llorando, él le preguntó que le pasaba, ella sólo lo empujó y le dio una cachetada, él le preguntó sorprendido por qué lo había pegado, en ese momento ella le mostró unas imágenes en su teléfono en el cuál estaba él y su amante dándose un beso, ella le preguntó con lágrimas en los ojos por qué lo había hecho, él sólo respondió que ya no era feliz a su lado y por eso decidió buscar a alguien para serlo, ella sólo se sentó y lloró, él le dijo que era mejor divorciarse, al escuchar eso, Rebeca levantó la mirada sorprendida, ella le preguntó que por qué quería separarse y que era lo que iba a pasar con su hijo si enteraba, en ese momento el niño bajó y les preguntó a sus padres que por qué estaban gritando tanto, Rebeca y Benjamín sólo se miraron y le dijeron que no pasaba nada y lo enviaron a su cuarto nuevamente, el pequeño subió a su cuarto y ambos siguieron con la conversación, que vamos a hacer ahora? le pregunto Rebeca a Benjamín, él sólo se encogió de hombros y le dijo que si o si tenían que divorciarse, ella aceptó con tristeza por que no podía vivir con alguien que le había sido infiel, pero con la condición de que tenía que ayudarla a hablar con su hijo y que le ayude con los gastos de la casa, él aceptó y ambos se pusieron de acuerdo con todo y que iban a halar con su hijo al día siguiente; en la mañana, ambos entraron al cuarto del pequeño y le dijeron que se iban a separar, el pequeño se puso a llorar pero ellos hablaron con él con palabras fáciles de entender, el pequeño dejó de llorar y entendió todo lo que le dijeron sus padres; así pasó el tiempo y ellos seguía siendo felices, aunque Rebeca y Benjamín no estaban juntos, el pequeño era feliz