Quiero, entonces puedo.
Quiero vivir en un mundo donde mis diferencias no sean debilidades ni tonteras, que haya derechos que se adapten a mis diferencias físicas que tengo con los hombres, tanto social como económicamente.
Quiero sentirme segura al caminar por la calle, como todxs en este mundo, sin sentir miedo al pisar la vereda ajena, ni a los vehículos que pasan.
Y que aprendamos a admirar, la igualdad y desigualdad, de dos gotas de agua.
Nací cuando el vestido era para las niñas y los pantalones para los niños, las muñecas para ellas y los bloques de construcción para ellos, pelo largo era ser mujer, pelo corto ser hombre, bajita y débil, alto y fuerte. Siendo niña, con pantalones y cabello algo corto, alta y débil, bruta y fuerte, jugando tanto con pelotas como con muñecas, viendo Barbie y películas de Superhéroes, sintiendo vergüenza de lo que era, sin saber lo que era.
Hoy ya estoy grande, podría decirse, y veo otro mundo ante mis ojos, un mundo diferente, dónde puedo vivir, sintiéndome mujer, sin usar vestidos en público ni escondiendo mis gustos, aunque aún falta mucho para que sea un mundo seguro para todxs.
Quiero vivir, y lo haré, peleando a mi manera, por vivir tranquila y feliz, junto a mis gustos y disgustos, vistiendo lo que quiera sin ser juzgada, y sobre todo, seguridad, para todxs.