Melissa antes que pensar que si tú hijo no debe vivir una vida de padres divorciados, es preguntarse si tú hijo merece vivir una vida de padres peleando por una infidelidad y si eres capaz de perdonar y olvidar una Infidelidad.
Es razonar que cada uno tiene caídas y sobre todo saber si fue un error o es su forma de ser. Por qué si es su forma de ser pueden pasar mil años y el no cambiará.
El cambio es en uno y para hacer Feliz a un hijo y amarlo primero debo ser Feliz yo y amarme.
Entendido que si yo me amo no dañare a quien amo, por qué si no soy Feliz querré que nadie sea Feliz, y entendamos que la Felicidad no te la da otra persona sino tu mismo y si entiendes ese concepto siempre querrás lo mismo para quien te rodea