Hola soy Melisa Bronn, llevo 8 años casa con el hombre más encantador, el amor de mí vida y de ese amor tenemos a nuestro amado hijo de 6 años, Josué ...
Hasta el momento hemos sido una familia feliz tranquila y armoniosa ~
Un día fui a la empresa de mí esposo a darle una sorpresa, era nuestro aniversario de bodas y qería celebrarlo junto a el ....
Llegué hasta la puerta de la oficina y entre con una sonrisa y un nuevo vestido tan sexi que lo compre para que me viera así de hermosa.
Al entrar no hice ruido alguno ya que me había quedado perpleja por la escena que estaba presenciando. Mí espero, me estaba engañando con una mujer que dijo hace tiempo ser como mí hermana, mí mejor amiga, no lo puse soportar, esa mujer le decía ...
- Cariño, más... ahh, ahh, mmm... (ve a Melisa) Cariño, cuando piensas separarte de Melisa ~
_Muy pronto querida, ya me cansé de ella así que espera un poco más por mí (con una sonrisa de espaldas) ~
Al escuchar eso, me rompió el corazón, no podía seguir viendo tal cosa, era asqueroso, me sentía usada pero decidí dejar eso, salí rápido de ahí, fui a casa, arregle mis maletas mientras pedía un vuelo para la ciudad M, tenía que llevarme a mí hijo, arregle sus cosas y pase por el al colegio, no podíamos quedarnos con este hombre ...
Al terminar, saque unos papeles de divorcio que estaban escondidos en el armario, en este decía que me dejaba la custodia completa de mí hijo y que no podía hacer nada más ...
Al firmarlos, cogí mis cosas, a mí hijo y me fui al aeropuerto dejando mí anillo de compromiso, de bodas y los papeles sin más.
Al llegar al aeropuerto, subí al avión y este estaba por despegar, llegamos a tiempo, en el camino le expliqué algunas cosas a mí hijo, este me comprendió.
Pasaron al rededor de 5 horas al llegar a la cuidad M, me contacte con una amiga, una verdadera amiga, le conté lo que había pasado y de la decisión que había tomado, está se dispuso a ayudarme a superar a mí ex-esposo, mí hijo comenzó sus clases en un nuevo colegio, yo empecé mí empresa junto a la ayuda de mí Amiga Sofía, pasamos tantos momentos mágicos.
Pasaron unos años y no supe nada de mí ex-esposo, durante por ese tiempo, en mí nueva vida llega de goso, felicidad, sentía que me faltaba algo, y claro, me faltaba el cariño y un amor como el de un hombre.
Pasaron unos años más, mí hijo me decía que podía rehacer mí vida y así fue, empecé a tomar más tiempo para mí.
De repente en la empresa, se dio a conoce a algunos empresarios muy guapos, caballeros y amables, pero serios con su trabajo, hiban hacer un contrato con mí empresa y con la de mí amiga, decidimos charlas con ellos, nos llevamos muy bien, pasaron los meses y me llegue a enamorar de uno de ellos.
Antonio Willson, y parecía que esté correspondía a mis sentimientos, el sabía de mí ex-esposo, y de mí hijo, se llevan muy bien, y eso me alegra.
Pasamos un tiempo conociéndonos, hasta que un día me propuso ser su prometida, me alegre mucho, mis días junto a el y mí hijo fueron los mejores, pasaron unos meses hasta que me llegó una noticia, el padre de mí hijo me había denunciado por secuestro de un menor, no lo podía creer, me sentía tan molesta pero Antonio estuvo ahí para mí, me apoyo y me ayudó en ese momento, me ayudó con la custodia completa de mí hijo, ya no podía volver atrás, tenía que rehacer mí vida y haci lo hice.
Después de todo ese problema, pasaron mejores días, ya habíamos estado por 2 años de relación y el se me propuso matrimonio, acepte obvio.
Meses después se celebraría nuestra boda, durante ese tiempo, conocí a su familia, me lleve tan bien con ellos, aceptaron todo de mí y eso me agrado.
Mis días antes de mí vida fueron buenos, mí amiga también se había comprometido con el otro empresario, estábamos felices... llego el día de mí vida, mí matrimonio, los minutos cuentan y ya estaba en el altar.
Mí esposo Antonio, cambio mucho de mí, mis malos momentos los volvió mejores y eso fue lo mejor de mí vida. Nos casamos, disfrutamos nuestra luna de miel y mí nueva vida como su esposa comenzaba.
Era la vida que había querido siempre, después de mí orroroso pasado, no podía pedir más, poco tiempo después, una bendición llego a nuestras vidas, una nena, Antonio estaba feliz y yo igual.
Paso el tiempo y mí niña nació, desde entonces, nuestras vidas fueron de felicidad.
Mí nueva oportunidad de ser feliz había llegado y la aproveche. Ahora soy más feliz que nunca y disfruto cada día de mí vida junto a mí familia.
Fin~