Recuerdo bien ese día. Fue como cualquier otro, seguía mi rutina de levantarme para ir al colegio, fue bastante tranquilo, hasta el momento de volver a casa, usualmente solía volver con mi hermano, sin embargo mi hermano cerca de una tienda dijo que quería comprar algo y que volvería pronto.
Sin remedio le dije que estaba bien, pero que lo esperaría afuera, después de unos segundos pasó un hombre en motocicleta parándose justo a unos centímetros de mi, al inicio pensé que solo compraría algo en la tienda, sin embargo comenzó a hablarme con palabras vulgares, me sentía en shock y aterrorizada, era la primera vez que me pasaba eso, nunca había escuchado los piropos callejeros y nunca un individuo se me había pegado de esa forma, traté de ignorarlo e incluso entrar a la tienda sin embargo el sujeto me lo impedía, cada vez me sentía más molesta debido a que no tomaba en cuentas mis palabras al decirle que me dejara en paz, en un momento me dejó en paz pero no por darse cuenta de su error sino por la figura de un hombre alto que se paro a mi lado, el cual era mi hermano, temeroso se subió a su moto y se marchó. Ese día me di cuenta el porqué nunca antes había vivido algo así, y era porque a cualquier lado que iba siempre me acompañaba mi hermano, me sentí terrible al darme cuenta que si no fuera por el no era una figura que infundada respeto. Realmente espero que un día no tengamos que vivir de esta forma, siendo acosadas por los demás, porque no lo vean inadecuado, deseo que podamos andar por la calles tranquilas, sin miedo como si fuéramos criminales, sin tener que permitir que los demás nos señalen para etiquetar nos.