Hace unos años trabajaba de asistenta de gerencia para una pequeña constructora. Como cualquier empresa pequeña hacia múltiples funciones: un poco de facturación, algo de marketing y Recursos humanos. Siempre me sentí empoderada en mi puesto, era de alguna forma el poder detrás del poder, resolvía problemas, llevaba la chequera y tomaba decisiones (aunque la aprobación final era la del gerente). En el área administrativa éramos en su mayoría mujeres y si bien tenía a veces tenía q ir a obra o tratar con trabajadores, siempre me trataron con mucha deferencia. En una ocasión el gerente me pidió que pusiera un aviso para un residente de obra, me dió las especificaciones que necesitaba y lancé la publicación a una página de reclutamiento de personal. Revisé los curriculums que me enviaron ingenieros e ingenieras civiles. Hice verificación de perfiles en redes sociales y evalué los mejores 10 candidatos según nuestros lineamientos, los llamé y agendé entrevistas con el gerente. Cuando le dí los CVs a mi jefe al revisarlos me dijo: Porqué tantas mujeres?
Le expliqué que cumplían con nuestros requisitos y que estaban dentro del rango económico que me había autorizado para dicha posición.
Después de 30 entrevistas seleccionó a un candidato. Al ver su contrato vi que se estaba pagando una suma superior a la que me comunicaron, así q revisé su cv, era normal; pero yo sabía que había unas mejores opciones por el costo para el puesto, así que hablé con mi jefe y le pregunté xq lo contrató. Me dijo que que ingenieras no; xq eran mujeres y que no iban a poder tener la autoridad necesaria paea lidiar con el personal obrero que era 100% hombres (a pesar que cobraban lo que la empresa les ofrecía de sueldo y cumplían con la experiencia). Y que los hombres... pues él ya los había llamado y estaban contratados o no estaban interesados en el proyecto.
Fue un momento de iluminación... sabía que no era feminista pero tampoco lo consideraba tan machista. Como tenía confianza se lo dije. Y me dijo: Este ambiente es así... los hombres respetan a otros hombres a veces hay q carajearlos y tratarlos con voz fuerte. Y no es lo mismo una mujer.
La verdad es que me quedé pensando si yo era muy ingenua o en serio vivíamos en dos mundos distintos.
Él no veía q era padre de solo hijas. Que su esposa llevaba la voz cantante en casa. Y yo a pesar de ser su subordinada llevaba la voz cantante en la oficina. Que cuando iba a obra la gente me respetaba no solo x mi puesto sino xq siempre fui amable pero firme.
No se daba cuenta que la empresa se gobernaba x mujeres.