Por qué un triste San Valentín, está es la historia de Jannis después de este San Valentín las cosas cambiaron en su vida.
Era día de la amistad en la secundaria la profesora de historia había organizado el famoso intercambio de regalo.
Cómo todos saben los intercambios de regalos son lo peor nunca te regalan lo que deseas.
Pero para Jannis está broma cambio su vida.
La profesora pedía que todos los regalos se dejarán en su escritorio, la profesora saco la lista y llamaba a los chicos para que se entregarán los regalos frente a frente.
Al llamar a Jannis ella se sentía nerviosa, algunos ya sabían quienes eran sus amigos secretos pero otros no, entre ellos estaba ella.
Janis miró su regalo y era una carta, si un papel perfumado qué decía Te espero en las canchas.
Ella miró a la chica que le entrego el regalo ella se acercó y le dijo es de tu admirador, yo no te regale nada tonta le dijo al oído, todos comenzaron a reírse de ella, Jannis tomo el regalo y lo tiro a la basura.
La profesora le llamo la atención a la chica y la castigó por la broma tan cruel que le había hecho a la pobre de Jannis.
Al salir de clases, la mejor amiga de Jannis le preguntaba si ella iba a ir a las canchas, jamás decia ella.
No pierdes nada.
No.
Su mejor amiga siguió insistiendo que la pobre de Jannis termino aceptando, ambas llegaron al lugar ahí encontró una caja, ellas se acercaron y la miraron, es una broma no la habrás dijo su amiga.
Pero la curiosidad de Jannis le ganó, ella abrió la caja y encontró una foto, donde su padre estaba abrazando a otra mujer, acompañado de un chico.
Hace días atrás conoció a ese chico, ambos estaban esperando a ser atendidos en la tienda de abarrotes, el la saludo y comenzaron una buena conversación, habían intercambiado números, al tercer día se citaron en un parqué, ellos habían comentado, no pudieron resistir más y se besaron.
Jannis comenzó llorar al ver a su padre con esa familia.
En la caja había una nota.
Jannis ayer me enteré que somos hermanos, no sabía cómo decirte esto por qué se que pensarías que te miento y solo te utilice, jamás fue mi intención lamento que nuestra cita de hoy se cancele, pero no puedo con este dolor de saber que la chica de la que me enamoré es mi hermana, espero puedas sobrevivir con esta locura pero yo no puedo Jannis, decidí irme de mi casa y empezar lejos de ti, de ese padre que miraba como perfecto, como pudo engañarnos asi.
Te deseo lo mejor mi amada hermana, se que esto cambiará nuestras vidas y no volveremos a ver este día como algo especial como lo era para ambos.
Jannis tomo la foto y la carta.
cuando llegó a casa sus padres estaban en la cocina, ella le arrojo la carta a su padre.
Dime qué no es mi hermano le gritó.
Jannis hija yo.
Eres el peor, sabes que el y yo teníamos una relación, sabes cómo me siento al saber que pude acostarme con mi hermano.
Mi madre me miró asombrada.
Jannis te ibas acostar con el, pero que estabas pensando.
Que lo amaba y que quería estar con el, eso pensaba padre.
Su madre estaba como loca miró la foto y le arrojaba objetos en la cara al padre Jannis.
Jannis estaba destrozada por qué ella sentía muchas cosas por el, pero al saber que era su hermano, sentía su cuerpo y su alma sucia, pues ayer el y ella dejaron que sus caricias fueran más intensas de lo normal, sus almas se deseaban y sus cuerpos ardían, mientras sus labios se unían.
Su madre de Jannis se acercó, le dijo que no sintiera culpa que ella era inocente, que el único culpable era su padre, pero a ella nada la consoló, con el paso de los años se volvió sería y su sonrisa se había apagado.
No dejaba que ningún chico se le acercara, ella solo quería desaparecer, su madre preocupada la obligó a tomar terapia.
Pasó toda su adolescencia metida en consultorios de psicólogos, cuando ingreso a la universidad, su actitud era más positiva, ya todo ese amargo recuerdo comenzaba a desvanecer.
Jannis eres tú, escucho y se giro.
Ahí estaba el, con barba y la misma sonrisa de años.
Hola Daniel.
ambos se acercaron y se miraron por unos segundos, te vez bien. dijo el, lo mismo opino dijo ella.
Mañana será San Valentín, te gustaría salir con mis amigos.
No gracias dijo ella.
No fue nuestra culpa, no te gustaría convertir ese triste San Valentín en uno lindo para recordar.
Jannis comenzó a llorar.
Hermanita, soy feliz de saber que tengo una hermana inteligente, alegre, que me hizo muy feliz esa tarde aburrida.
Yo ...
Si lo sé, no necesitas decir nada. Pero retomemos esta amistad, por qué ahora que somos adultos podemos entender que la vida suele ser cruel, pero no debemos culparnos por la inocencia de nuestro amor, ahora que te miro solo siento este gran cariño que puedes sentir por una hermano.
Jannis sentía lo mismo al sentir sus brazos sabía que eso que sintieron años atrás solo se había transformado en un amor fraternal.
Jannis y Daniel vivieron juntos, terminaron sus carreras, siempre se apoyaban, formaron familias muy unidas y cuando su padre murió, ninguno le reprochó.
Espero te guste está pequeña historia, por qué el amor no solo es hacia un amigo o una pareja, por qué el primer acto de amor que conocemos es el de una madre, un padre, un hermano, si ese es el amor de una familia.