Recuerdo que era una niña alegre y extrovertida, pero todo cambio cuando una tarde me dió mucho sueño y fui a mi cuarto a dormir y de repente mi tío entro y se acostó conmigo para hacerme compañía, hasta ahí no le ví lo raro. Pero percibí su aroma a cerveza y de repente estiró su mano y empezó a tocarme sobre mi ropa e intentó desabrochar mi pantalón, quedé bloqueada, sabía que estaba mal pero mi cuerpo no me respondía hasta que por fin reaccioné y le mentí diciendo que tenía ganas de ir al baño. Él a regañadientes me dejó ir y aproveché la oportunidad e ir con mis padres, no lloré ni nada aún no podía asimilarlo y no sabía si contarlo ¿Cómo debía actuar una niña de 9 años ante tal situación? Y más cuando se trataba de un tío muy querido, me sentía entre la espada y la pared, no quería armar un escándalo aunque lo lógico era decirles a mis padres, pero no, me callé.
El tiempo pasó y cada que mi tío y su mujer venían a casa de mis padres para pasar las vacaciones no me sentía del todo segura, de momentos pasábamos un buen rato en familia pero las veces en las que me quedaba a solas con mi tío de repente me acosaba y lo que podía hacer era encerrarme en mi cuarto con llave y no salir, por fortuna él no se ponía en plan paranoico para que yo abriera la puerta, y así siguió por varios años hasta mi adolescencia.
Pese a que, según yo, sabía cómo "manejar" sin llegar a un escándalo poco a poco mi manera de ser fué cambiando, evitaba a mi familia, cuando venía visita yo me escondía, no saludaba, era lo más evasiva posible y mi familia me reprendía por eso pero nunca se preguntaron "¿porqué esa actitud?" pero no me importaba, el encierro era lo que más me confortaba, lo que más me hacía sentir a salvo y más cuando encontré un gusto por los vídeo juego MMORPG o juegos de Rol en dónde podía tener comunicación e interactuar con otra gente sin tener contacto físico, era lo que más me importaba, tener cero contacto físico. Pues no me sentía segura de tocar o de qué me toquen. Aunque iba a la escuela y tenía a mis amigas de entera confianza siempre me encerraba. Aquel tío dejo de visitarnos pero aún así el daño en mi ya no tenía marcha atrás.
10 años pasaron del encierro de los vídeo juegos, al entrar a la universidad me dije a mi misma de que ya era momento de cambiar, momento de quitarme este trauma ya que en todos esos años por mi silencio nunca asistí con un psiquiatra o un psicólogo para que me ayude en afrontar lo que me pasó, siempre fue cosa de superarlo por mi cuenta. Y es que llegué a un punto en que no podía tener novios por lo mismo, no me gustaba el más mínimo tacto, que me tomen de la mano o un beso en la mejilla, aquellos gestos por muy inofensivos que eran me provocaban escalofríos e incomodidad.
Cuando me propuse a mi misma lo primero que empecé fue ser más cortes con la gente, aprender a saludar sin sentir incomodidad, aunque había ocasiones en que una persona ponía su mano en mi hombro y me generaba incomodidad pero trataba de no flaquear y no mal interpretar su tacto ya que no lo hacía con mala intención.
El tiempo pasó y siento que por fin puedo tener una vida normal, sin miedo, sin inseguridades, sin traumas. Conocí a mi prometido, un hombre amoroso, tierno, atento y respetuoso. Que sabe escucharme y comprenderme.
En cuanto aquel Tio, hace tiempo fuimos a visitarlo mi familia y yo a su casa, él ya estaba grave de cirrosis, no le quedaba mucho tiempo de vida, mis padres se retiraron de la habitación y yo me quedé a solas con él, me le quedé mirando y él a mi, no dijo nada pero podía ver en su mirada el arrepentimiento, como aceptando su error y esperando mi perdón.
Yo solo asentí y le dije:
- "Descansa, ya todo está bien"
Era mi manera de decir "te perdono" en su mirada pude ver alivio de un asunto menos por arreglar. Quizás no se merecía mi perdón por el daño que me hizo pero ¿de qué sirve regresar 25 años al pasado? ¿porqué demostrar resentimiento? ¿para qué corromper mi alma por ello? si al final de cuentas fué mi decisión callar así que la victimización ya no es un saco que me quede. Lo afronte y supere así que lo que menos necesito es seguir recordando todo eso y seguir adelante.
Él falleció y crean o no, lloré su muerte ¿loco no? Después de todo él era mi familiar...
De pequeños nuestros padres nos advierten de los peligros del exterior y del público acosador/abusador/violador ¿pero quién nos prepara cuando todo eso lo encuentras dentro de tu propia familia? Sé que como yo hay más que en su infancia sufrieron lo mismo y que de adultos aún siguen callando o su revelación sale a la luz aunque se topan con la barrera del cuestionamiento del: "¿será verdad/ mentira o solo busca atención?"
Que importa, con decirlo es como quitarse un peso enorme encima.
Si estás pasando por lo mismo, no estás sola. Aunque veas que todo se nubla y se oscurece a tu al rededor, no temas.
Si sientes que lo que te pasó y el recuerdo te esté matando en vida, no te dejes vencer.
Aunque tú vida este envuelta en llamas siempre ten en mente de que algún día vas a resurgir como un ave Fénix hacia una vida nueva.
Gracias por leerme. ❤️