Ser mujer es maravilloso, pero también doloroso, y lamentablemente la oscuridad del machismo es lo que empaña la belleza de ser mujer Durante mi corta vida he conocido a mujeres muy fuertes, mujeres que son un ejemplo de una u otra manera, una de ella es mi abuela, que quedando viuda muy joven y ser madres de tres niños, decidió trabajar tan duro le fuera posible para que a sus hijos no les faltara nada, decidió sacrificar valiosos momentos que se perdió para que ellos tuvieran pan que llevarse a la boca; mi tía, a pesar de que su matrimonio no fue nada fácil, decidió soportar y callar su dolor para que sus hijos no carecieran de pan o techo; mis maestras que se dieron a respetar entre padres y alumnos, tal era el respeto de los padres a estás maestras que a diferencia de otr@s maestr@s ellas han sido recordadas por su carácter y su dedicación a su profesión; mi madre, asumió una responsabilidad a corta edad, fue un pilar muy fuerte en mi familia por trabajar hombro a hombro con mi padre, una mujer que supo ganarse el cariño de toda mi familia paterna, mujer fuerte que supo levantarse una y otra, y otra vez. No importaba cuántas veces la vida la hiciera caer, ella se levantaba. Mi mejor amiga, no sé cuántas heridas lleva escondidas en su brillante sonrisa, pero ella es así, sigue sonriendo a pesar de estar tan cansada y herida.
Los abusos y acosos no solo se viven siendo mayores, creo que es algo que ya sabemos, a mí me tocó aprenderlo a la edad de 7 años. Siendo solo una niña, mi vecino (quien en ese entonces me doblaba la edad) me tocaba cada vez que nadie veía cuando que iba a mi casa a "jugar", siempre se excusaba en lo mismo para que mi hermano y un amigo nos dejara solos, el inventaba algún juego y ellos terminaban dejándome con él. No sé que tanta fortaleza o debilidad mental tuve que tener en ese entonces para lograr actuar tan normal como se me fue posible para que nadie se diera cuenta de lo que me pasaba, no sé que tan fuerte o débil fui en ese entonces como para bloquear esos recuerdos cuando él dejó de ir a mi casa, pero ¿quien diría que años más tarde, el jarrón dónde guardé esos recuerdos se romperían con solo unas pocas palabras de ese sujeto? Por años logré estar bien sin recordarlo, pero con el hecho que me recordara sus "juegos" me hizo sentir tan asqueada... en un par de ocasiones buscó la manera de volver a acercarse a mí, pero siempre me mantuve en lugares donde el no pudiera hacer nada, para mí fortuna se rindió.
Se supone que tu familia te cuida y protege, en especial cuando son cercanos... entonces, ¿por qué mi tío me tocó mientras dormía?
Recuerdo haber llorado en silencio cuando el terminó de tocarme a su antojo, para mí suerte siempre he estado lejos de él, pero me he preguntado varias veces si le habrá hecho lo mismo a más chicas
Dentro y fuera de la familia hay peligros, ¿por qué desde pequeñas tenemos que ser cuidadosas con nuestra ropa? ¿por qué desde pequeñas tenemos que cuidar nuestra manera de sentarnos? ¿POR QUÉ SIMPLEMENTE NO PODEMOS SER Y HACER LO QUE QUERRAMOS SIN TENER QUE ESTARNOS CUIDANDO DE QUE NO SE VEA NUESTRA ROPA INTERIOR Y ESTAR EXPUESTAS A ALGÚN PERVERTIDO? ¿por qué los hombres no pueden aceptar un NO cuando nos negamos a tener sexo? ¿por qué tenemos que vivir con miedo a que entre la oscuridad nos hagan lo que se les dé la gana?
Más que un microrrelato es una queja, porque es cansado de ver, escuchar y vivir de acosos... si bien por ahora estoy alejada del peligro, una vez que salga y vuelva a mi pueblo natal, sé que estaré indefensa.
Tengo miedo, pero si algo he aprendido de aquellas mujeres que admiro y de esas mujeres que han salido adelante de situaciones incluso peores que la mía, es que vivir con miedo no es una opción.
La fortaleza de una mujer es precisamente que no importa cuan mal la estemos pasando, que tan difícil sea llegar a una meta, que tan complicado sea salir de un abismo, nos sobreponemos a todo. Una mujer no se da por vencida, una mujer lucha hasta el final... ser una mujer no te hace débil, por el contrario, ser mujer te enseña a ser fuerte en este mundo con depravados peligrosos
Siempre consideraré que ser una mujer es una maldición y una enorme bendición