Bueno desde que estuve en primaria siempre fui una fanática del anime, de dibujar y escribir historias, algo que no todos lo hacían, siempre el tema de conversación entre mis amigas era sobre novelas mexicanas (nunca me gustaron) y yo intentaba ser parte de la conversación pero ninguna veía anime así que era muy difícil hablar de algo en común. Paso el tiempo y poco a poco me fueron dejando de lado por rarita, hasta que que empezaron a molestarme por mi altura y mi cejas pobladas. En resumen fue una mierda los últimos años en ese lugar. Cuando empecé la secundaria fue otra historia ya que me había cortado el pelo como mi personaje favorito y para empeorar tenía brackets jajajaja. Con la experiencia que tuve en primaria quedé un poco traumada tanto que empecé a dejar de lado mis gustos y empecé a ver lo que la mayoría veía o hacia, me anote en un club de voleibol y me fue bien un tiempo hasta que se dieron cuenta que yo no era como ellas, no tenía tanto dinero y casi siempre pasaba, o directamente no podía unirme a ellas en sus salidas después de entrenar y otra vez empezaron a excluirme, estaba muy tristes sinceramente, nunca fui mala, tampoco critique los gustos de nadie, por eso no entendía el porque me pasaba siempre lo mismo.
Ya en tercer año cansada de todo decidí no seguir al resto y empezar a ser yo misma, con mis verdaderos gustos y preferencias, me cambié de club. En el momento que deje de aparentar ser otra persona conseguí amigos de verdad muy buenos, no tenemos lo mismo gustos todos pero nunca me hicieron de menos o me trataron como una rarita.
En conclusión entendí que uno tiene que ser auténtico en todo sentido, sin tener miedo al que dirán o lo que puedan pensar, ser feliz con lo que te gusta y no cambiar nada solo para encajar con el resto.