Me encanta ser mujer, siendo mujer le he demostrado a varios hombres que eso no me hace menos fuerte o incapaz de hacer lo mismo que ellos. No todo es color de rosa, he tenido que soportar faltas de respeto, cómo comentarios hacia mi cuerpo y miradas pervertidas.
Cuando tenía 7 años, estaba jugando en las canchas de la unidad donde vivía junto con mi hermano que tenía 6 y mi hermanita que tenía 2 o algo así, mi mamá nos vigilaba desde la ventana del departamento de mi tía abuela. En las canchas estaba una "casita" dónde guardaban cosas de limpieza y los conserjes y el jardinero podían descansar, el jardinero era amigo de mi mamá, muchas veces nos compró dulces a mí y mis hermanos y hablaba mucho con mi mamá.
Entonces él salió de esa "casita" y nos ofreció agua, aceptamos, primero tomó mi hermano, después mi hermana y yo fuí la última. Cuando ellos terminaron de tomar agua se salieron a jugar otra vez, por lo cuál yo me quedé tomando agua, volteé a la puerta como si nada y ese imbecil se puso atrás de mi, obviamente me puse nerviosa pero no dije nada, pegó en mi espalda su pene y comenzó a moverse. Me dieron ganas de llorar porque no entendí que estaba pasando, entonces empezó a acariciar mis brazos y luego mi cuello. Tenía mucho miedo, y doy gracias a Dios porque antes de que me hiciera algo más entró mi hermano diciendo que ya nos íbamos. Al principio no le conté a nadie, pero mi abuelita me conoce perfectamente y me preguntó que por qué estaba tan callada y seria, le dije lo que pasó y no recuerdo cuál fue su reacción, pero le contó a mi mamá y ella no lo creyó. Mi tío hermano de mi mamá al día siguiente estaba dispuesto a golpearlo y fue a buscarlo, pero el muy maldito no fue a trabajar.
Mi mamá siguió hablando con él, mi tía abuela y mi abuela dejaron de hablarle, cada que mi mamá hablaba con él yo no hacía contacto visual con él me daba miedo, entonces el hombre muy cínicamente me preguntó ¿Por qué estás así conmigo? y mi mamá le contó, él obviamente lo negó y dijo que no era verdad. Lamentablemente mi mamá no me creyó hasta hace un año o dos, yo tenía 15 yo llegué de la escuela (Para este entonces ya no vivíamos en esa unidad) y mi mamá me contó que el jardinero había sido acusado de manosear a una niña de 4 años por el abuelo de ella que vivía ahí.
Me duele todavía que cuando lo cuento la gente me dice "Eso no es nada" "No es grave" "No te violó", pero me duele más que mi mamá no haya confiado en mi.