cuando niña, era super alegre, la niña de honor, con notas altas, aplicada, respetuosa y amada por mamá, desafortunadamente me pasó lo que a muchas otras niñas y niños de 6 pasan. El padre de mi "tía" era un señor de 60 años, (yo lo recuerdo así) mi mamá siempre me mandaba con el a pedirle, tortillas, que un chilito, o un plato para invitarle a él y así esposa lo que había echo de comer. Siempre me hacía tocarlo y yo, siempre quedaba en shock, me cargaba y hacia que lo besará, sinceramente no recuerdo lo que pasó, aunque trato, mi memoria no regresa. Un día me arme de valor y le conté a mi mamá, ella siempre nos creía a mí y a mi hermana y eso en verdad lo agradezco.
Después de eso, ¡mi suerte no cambió!, mi primo quiso abusar de mi, me hizo jugar con él a los besos y me empezó a tocar el pecho, no se de donde saque fuerzas para empujarlo, salí corriendo y me fui donde mi abuelita, yo no le dije nada porque estaba enferma y no quería que le pasará algo, cuando llego mi mamá junto con mi tía, le dije lo sucedido, mi mamá quería llevarme a denunciarlo pero la muy cínica de mi tía dijo que yo era una mentirosa y que si hacíamos algo se encargaría de que mi abuelita sufriera, (si de por si, mi abuelita sufría mal trato por parte de ella) por eso no hice nada , el entendió y jamás volvió a tocarme, ya que vio a mi mamá con mucha rabia.
Y para suerte la mía, está no fue la última vez que me pasó esto, también me pasó con un amigo de la familia y ¡su hermana! ¿pueden creerlo? ¡una mujer, queriendo dañar a otra mujer! afortunadamente ya tenía conciencia y ya podía defenderme.
Ahora con casi 30 años, aún tengo miedo, por eso, cada vez que veo a alguien, sea niña, niño, adolescentes o adultos, trato de tenderle la mano y apoyarlos.