Cuando estaba en cuarto de primaria un incidente realmente lamentable le toco vivir a una compañera, la cual era muy amiga mía. Sin embargo el resultado de todo eso, desde mi punto de vista, se debió en cierto modo a las malas deciciones que tomó su madre.
Lo que pasó fue que Gabriela, mi en ese entonces mejor amiga, tenía un padre en Chile que así de repente quería llevársela para allá. Obviamente su madre y ella misma estaban en contra. Eh de decir que si pudiera retroceder en el tiempo daría lo que fuera para convencerla de que se valla con su padre, en fin, la madre de Gabi decidió enviar a Leo, su hijo mayor, con el papá. Todo se resolvió rápidamente con lo concerniente a este tema.
Ahora, con respecto al gran problema que viene debo detallar algo, la señora era de voluntad débil, si le decían alguna crítica hasta de broma, era capaz de mudarse a Italia, estoy segura de que lo habría echo de no ser por la falta de dinero y sinceramente era algo que incluso una niña podía sentirlo, la seño se contradecia solo por caerle bien a alguien lo cual me desagradaba.
Pasaron los meses y otra mamá de mi clase que tenía un estilo de vida totalmente opuesto al de la mamá de Gabi le dio una lavada de cerebro total, le dijo que las mujeres no deben quedarse encerradas, que ellas tienen derecho a hacer su vida como la de un varón, que su lugar no es solamente ser ama de casa, entre otras cosas y hasta ahora yo no puedo contradecir lo que dijo, pero tampoco creo que deba darle la razón.
La madre de Gabi cambió, y dio un cambio de esos de 360°. No más mujer dedicada a sus hijos y al trabajo o al hogar, si la encontrabas, la encontrabas en una discoteca o al lado de diferentes hombres, borracha, la verdad estaba irreconocible.
Nadie dijo nada porque después de todo cada quién hace su vida y también porque cuando vas de buena voluntad a darles un consejo luego te mandan a la china.
Gabi desgraciadamente también se transformó. Evaluandome debo aceptar que soy relajada y media mundana, pero incluso entre eso se que hay un límite que no debo pasar, pero Gabi fue demasiado lejos.
Su reputación pasó de ser esa niña risueña elogiada por los profesores a ser la más terrible de la escuela.
Antes cuando eramos un dúo en el recreo, me gustaba su inocencia y ese brillo puro de un niño, yo no era tan así por que en mi casa también tengo problemas y la envidiaba pero luego de eso solo pensé en alejarme.
Algún tiempo después la note media 'rara', incluso una vez tenía una cortadura feísima en su pierna pero por su indiferencia no le hice caso, gran error. Al mes siguiente ya no estaba en la escuela, la razón luego la supe por mi madre que seguía en contacto con la mamá de Gabi.
Gabi había sido violada, y como lo mantenía en secreto, el dolor que ella sentía se hizo tan grande que se autolastimaba.
Fue triste verla porque cuando fui a visitarle, ella estaba tan triste y avergonzada que no quería verme a los ojos.
Su mamá también estaba supuestamente 'arrepentida' y lloraba. Pero el daño ya era irreversible, así que cuando vino su papá de Chile a llevarsela de nuevo, y esta vez muy molesto, Gabi dijo en un mensaje a la clase que nos iba a extrañar y era lo mejor en esta momento por recomendación del psicólogo, y no se opuso a irse.
Hasta ahora siento como me pongo media tristona por recordar lo que pasó.