Admiro en la mujer su capacidad de administrar su tiempo, la fortaleza con que enfrenta el día a día, la forma en que multiplica su amor hacia sus hijos.
La mujer nació con un don extraordinario de presentir acontecimientos futuros.
Tenemos una fuerza interior que nos permite seguir luchando aunque tengamos todo en contra.
Cada batalla ganada nos hace más poderosas, más seguras de sí mismas.
Somos leonas que defienden a sus cachorros cuando sentimos como madres.
Y a la hora de amar a un hombre podremos ser la mejor compañera pero si nos traicionan también mutamos a ser de cuenta que nada existió.
Me case muy joven ya teniendo una hija pequeña, fruto del primer amor y el cual por cobardía me dejó sola y se fue del país, mi segundo amor fue mi esposo, de principio todo bien, hasta que el narcisismo se hizo presente, dedique toda mi vida a mi familia, incluyendo a mi madre, pero un día desperte y me senti la persona más ajena a mi casa.
Después de muchas semanas bajo stress, por la enfermedad de mi madre, un día de mucha angustia mire al cielo, y le pedí al universo que ese hombre que un día me dejó sola, me pidiera perdón y me explicara que lo llevó a dejarme sin ninguna explicación. Al cabo de dos semanas, después de 30 años recibí su llamada.
De ese día hasta hoy he vivido algo increíble, quien destruyó mi autoestima hace 30 años hoy me la ha devuelto.