Hace poco me mudé a una nueva casa, vieja pero amplia y con el espacio suficiente para mí hija y mis libros. Recorriendo el barrio con mi hija, nos dimos cuenta que al lado de casa vive un matrimonio (de unos 35 años)y del otro lado una abuela con su nieto (23 añitos el nene), bueno el caso es que yo estando recién divorciada, preferí ocuparme de mi trabajo, remodelar la casa y de mi hija. Para el tercer mes, ya tenía de vista a la mayoría de los vecinos de mi cuadra y ellos a mi y a mi hija, regalándonos saludos y buenas actitudes.
Una mañana llevo a mi hija a la escuela y al regresar la vecina anciana se cae en mi vereda, obviamente me apure y la ayude a levantarse, la acompañe a su casa y me quedé con ella hasta que vino la ambulancia, su nieto no se encontraba en casa, por lo que lo llame al trabajo para avisarle de lo sucedido, el vino enseguida y me lleve una grata sorpresa, el muchacho era una escultura, lleno de músculos, alto de unos 1,80, pelo negro y ojos verdes, un papucho. Cora, así se llama la anciana me pidió que le trajera camisón y otros menesteres para facilitar su estadía. obvio que el pibe se dio cuenta que me costaba mucho sacarle la mirada de encima, pero bueno hice el intento y de paso iba a buscar a mi hija a la escuela. cumplida la tarea de buscar la ropa, el papá de mi hija la vino a buscar y yo me fui al hospital a llevarlo el a cargo a Doña Cora, y una vez que vi que estaba todo arreglado me disponía a irme de ahí, cuando esté dios griego me sugirió que volvamos juntos ya que no lo dejaban quedarse con su abuela, obvio que acepte y nos vinimos juntos, cada uno en su auto. al llegar a las casa, y ya entrando el auto él se acercó al portón de mi cochera y me dijo que en agradecimiento me invitaba a comer a su casa ya que su abuela no estaba recaía en él la responsabilidad de saldar la deuda.... mentira, el pibe quería algo pero no sé qué.... o tal vez si sabía... le dije que no tenía problema ya que estaba sola en casa y no tenía otros planes pero que primero necesitaba bañarme... me arregle bien pero al mismo tiempo quise verme casual, me puse una remera suelta, una pollera y zapatilla... tranca, apenas me pinté y bueno fui... el se había bañado y tenía el pelo todavía mojado, y tenía un perfume que me hacía temblar las rodillas... hablamos de mi trabajo y del suyo, me dijo que estaba separado como yo, sin hijos, y entre una cosa y la otra tomamos varias cervezas y teníamos la mejor de las ondas, cocino riquísimo y cuando ya eran como la 1 de la madrugada nos comíamos con la mirada pero él no se acercaba más que un Rose en los brazos, me puse a lavar los platas y él secaba y cuando finalice todo le dije buenas noches, me acompaño hasta la puerta y cuando me acerque para saludarlo me corrió la cara y termine besándolo en la boca, como si fuera pendejo de 15 años, eso me hizo reír y comenzamos a besarnos de forma que nos comiamos, me levanto la pollera y con delicadeza comenzó a tocarme en el centro de mi feminidad probocando todo tipo de sensaciones en todo el cuerpo y yo hice lo mío, desabroche sus pantalones y comencé a bajarlos, él me decía cuánto me deseaba y demás, estabas tan excitado, el besando y lamiendo mis pechos, yo tomándolo de los pelos para acercarlo más, y cuando logré extraer su grande y pesado miembro, que por cierto, tenía un tamaño bastante conciderado y ya había corrido mi bombacha y estaba lista para todo.... llamaron al teléfono desde el hospital, avisando que Doña Cora se había desmayado al ir al baño, se volvió a golpear la cabeza nuevamente provocando convulsiones y que estaba realmente grave, nos vestimos lo más rápido que pudimos, pero cuando llegamos había fallecido. Después de eso, vino el velorio, él me agradeció por todo, vinieron los padres de él y sus tíos se quedaron en la casa, se escucharon muchas discusiones y para el martes ya se estaba mudando con sus padres. No lo volví a ver.... espero que algún día nos volvamos a ver...