Después de estar dormida por varios años, en los que me sumergí en una pesadilla llena de gritos, insultos y golpes por parte de mi esposo en ese tiempo, encontré en mi interior la fortaleza y la decisión de salir de esa oscuridad, me siento orgullosa de lograr salir de ese agujero en el que estaba sumergida, porque les digo por experiencia propia no es fácil, no es simple, te sientes sola, vulnerable y culpable de esa horrible situación. No es como la mayoría dice "ella está ahí porque le gusta el maltrato, bien puede irse de ese lugar y alejarse de esa persona". No señoras y señores no es así, no nos gusta el maltrato y no es tan fácil irse, porque en esos momentos tu estabilidad emocional está por los suelos y tú autoestima no existe. Por eso estoy orgullosa de lo que he logrado con mi vida después de tener el valor de salir de ese abismo de dolor y sufrimiento al que me vi sometida durante seis largos años. Hoy soy una mujer que cuenta con el apoyo de su familia, fuerte, independiente y con ganas de comerse el mundo.