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Garras Híbridas

Garras Híbridas

Status: Terminada
Genre:Diferencia de edad / Apoyo mutuo / Romance / Aventura / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:67.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Milagros Perez

cuando toda una manada está en un guerra con razas su única esperanza es alguien quien menos esperan..

NovelToon tiene autorización de Milagros Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Piensa en ti.

••

Al llegar la tarde, unos fuertes pasos se anunciaron en la Manada de Espalda Plateada: cinco lobos fuera de sí corrían furiosos. Los guardias aullaron dando la señal de ataque. Cristian estaba en la oficina cuando lo escuchó; todos acudieron a su orden.

– Alfa, son muy fuertes…– Habló uno con un grito desgarrador en su mente mientras se dirigía en forma lobuna hacia ellos.

“Que traigan el antídoto, avisen al Rey y a la Reina: ha comenzado”

Todos los lobos tomaron una dosis del antídoto; algunos la aplicaron en dardos como Alex les enseñara, directo al corazón –donde actúa más rápido– y se pusieron en guardia.

Cristian se enfrentó a ellos: su gran lobo Nel soltó un poderoso gruñido y se abalanzó con dientes y garras, cortando a cada uno. Sus hombres no se quedaron atrás.

Miró al lobo más grande: se movía como si su mente estuviera nublada, sus uñas eran tan largas que se cortaban solas contra su piel, su pelaje estaba desgarrado en mechones –era una auténtica bestia.

“Si sus portadores están ahí, quiero que me escuchen: luchen contra esa droga o abracen su muerte segura” Rugió Nel en sus mentes.

Las bestias luchaban entre gruñidos. Aprovecharon su inestabilidad y dispararon los dardos. La bestia grande se lanzó contra Cristian, quien mostró sus dientes y desgarró su piel mientras sus garras se clavaban en su cuello.

En un instante, el lobo grande dejó de moverse; los demás también quedaron petrificados. Su pelaje cayó de sus cuerpos, dejando al descubierto a cinco mujeres desnudas.

– Gracias…– Balbuceó la mujer que luchaba contra Cristian, quien ocultó sus colmillos al ver sus lágrimas caer sobre su mejilla. –No podía… salir…–

Cristian aflojó su agarre; la mujer cayó sobre él, esparciendo su sangre en su cuerpo. Nel gimió.

“Mi pareja… Ella… es nuestra pareja”

Cristian respiraba con dificultad: su pareja estaba muriendo por sus propias manos. Apretó su cuello; ella luchaba por mantenerse con vida.

– ¡LLAMEN A LA REINA ALEX, ¡URGENTE!– Ordenó con la esperanza de salvarla. –Lucha… Por favor, lucha. Mírame.– Decía a la joven, que respiraba agitada y tosía constantemente.

Ella lo miró: era lo más hermoso que había visto en su vida. No lo culpaba –no lo sabía– y trató de acariciarle la cara al ver su desesperación.

– No te dejaré morir… Lucha, quédate conmigo, por favor.– Decía ante su mirada entrecerrados.

...

Alex estaba en el laboratorio cuando Agustín llegó corriendo para avisar lo sucedido.

📲 – Escuche bien, Gama. Dela el antídoto a la joven; llegaré cuanto antes.–

– Iré en moto, no pienso dejarla morir.– Ya se subía a la vehículo.

Ángel la siguió, enterándose de todo junto a Seba. Max fue con ellos; la velocidad de Alex en la moto era increíble. La manada no estaba tan lejos –solo media hora de camino– y llegó antes de lo esperado.

– ¡Estoy aquí!–

Gritó corriendo hacia la casa. Cristian mantenía presión en el cuello de la joven, quien ya respiraba con lentitud.

– Hola, te ayudaré, no tengas miedo.–

Alex cortó su mano y le hizo beber su sangre, mientras miraba a Cristian completamente ensangrentado.

– No es mi sangre, es de ella.– Dijo al ver su mirada inquieta. Alex asintió, más tranquila. –Sé que es mucho lo que te pido, pero por favor…–

– No morirá.– Dijo Alex con firmeza ante su mirada. Cristian asintió con los ojos llenos de lágrimas y se sentó a su lado. La joven no hablaba, solo podía mirarlo –sentía su conexión y su miedo.– –Suelta tu agarre: necesito curar esa herida mientras mi sangre hace efecto en ella. Solo agarra su mano, porque esto le dolerá y necesita que estés fuerte; el vínculo debe mantenerse unido.–

Cristian soltó. La joven lo miró tratando de sonreír ladina; él asintió con firmeza sin dejar de verla. Alex empezó a cerrar su herida mientras le hacía algunas preguntas para distraerla del dolor.

– Eres del norte: parpadea dos veces si es así, una si no.– Decía. La chica parpadeó una vez. –¿Exiliada?– Parpadeó dos veces. Cristian intercambió miradas con Alex. –¿Te raptaron?– Parpadeó una vez. –¿Una mujer?– Parpadeó dos veces. –¿Lobos?– Parpadeó una vez.

– Safira debe estar mandando a buscar lobos de otras manadas.– Balbucea Alex mientras terminaba de cerrar su herida. La joven suspiró aliviada, aunque aún estaba débil. –No hables aún, todavía no estás sana.–

La joven empezó a mover las manos, queriendo decir algo, y apuntó al papel. Cristian se lo entregó y ella escribió:

~Unos lobos nos raptaron en la montaña del norte cuando estábamos de caza. Sí, olí a un vampiro pero… no lo vi.~

Mientras los demás llegaban y seguían con las preguntas, la joven fue curada y atendida; cada vez estaba mejor, solo necesitaba reposar.

– ¿Solo viste mujeres cuando te llevaron?– Preguntó Ángel. La chica asintió.

– ¿Recuerdas el lugar? Algún aroma o algo que puedas recordar mientras estabas inconsciente?– Preguntó Alex.

La joven trató de recordar: ~Ceniza… y mucha tierra seca… Y frío, mucho frío.~ Escribió.

Ángel y los demás empezaron a buscar en sus mapas de la zona y sus alrededores. Agustín investigaba en la computadora. Alex llamó a sus serpientes, que se enrollaron alrededor de su brazo.

– Mis serpientes vieron a lobos dirigirse más allá de los límites, donde está el príncipe.– Dice Alex con el ceño fruncido. El príncipe podría estar ayudándola entonces.

– Ese vampiro… Seguro se alió con esa maldita.– Agrega Ángel.

La joven movió las manos, escribiendo rápidamente: ~Había un hombre vampiro en mi jaula…~ Apuntaba al papel.

– ¿Segura, Caty?– Preguntó Alex. Ella asintió sin detenerse. –Estaba lastimado… ¿Notaste algo en su pecho?– Preguntó.

~Era una herida enorme, negra.~ Escribió.

– ¡Mierda!–

Alex golpeó la pared. Safira había logrado poner la plaga en su pecho. Ángel la calmó; Caty no sabía qué pasaba, así que Cristian le contó todo, dejándola sumamente preocupada.

– No podemos dejarlo así… Solo está ganando tiempo. El príncipe debe estar luchando contra la plaga; es fuerte, solo envía a los lobos para distraernos.– Dice Alex.

– No podemos atacar a ciegas… Tenemos que hacer un plan, ordenar a las manadas y clanes.– Dice Ángel con firmeza. Todos asienten y comienzan a enviar mensajes. Max miró a Alex: ya sabía lo que estaba pensando y no le gustó.

– Haremos el muro de espinas… Es lo único que puede mantener segura la entrada mientras vamos por el príncipe.– Dice Alex.

– Te consumirá mucho poder. Sabes que no debes…– Dice Max preocupado, pues ese poder requiere una gran energía y la deja al borde de la muerte. Ángel frunció el ceño junto con los demás al escucharlo.

– Es la única solución.– Dijo Alex. –Si esa plaga se esparce, nadie sobrevivirá: ninguno de nosotros quedará con vida.– Dice con firmeza.

– Alex, ¿qué no nos estás diciendo?– Dijo Ángel en voz alta. Max suspiró; Alex soltó la serpiente apretando los dientes.

– La plaga que crea Safira es potente: la sentí en Caty. Las lobas tienen una resistencia mayor que los lobos, no por su mando, sino por sus genes. Si está reuniendo lobas, descubrió que puede hacerla más letal –con solo una pisada o un corte.– Tomó el brazo de Cristian, que aún tenía la herida sin curar. –Puede convertirte…–

– Pero aun así… El escudo de espinas…– Max no quería ver a su prima arriesgarse. Siempre había sido así, nunca pensaba en sí misma.

– Podré hacerlo con la ayuda de Cesar y mi madre. Las flores nos ayudarán; todos podemos colaborar. Solo debemos ir tras esa maldita y liberar al príncipe.–

– ¿Por qué es tan preocupante ese escudo? Te he visto hacer algo similar con el príncipe.– Dice Agustín.

– Porque este escudo está hecho de espinas, no de madera. Este tiene poderes de vida…–

– ¡Max!–

– No me callaré, Alex.– Gritó con fuerza. Ángel lo miró sorprendido –su enojo era inusual–, igual que Seba, quien se quedó pasmado al ver cómo Alex se calló ante su grito. –Necesitarás la mitad de tu poder; podrías morir. Y ya lo hiciste una vez, ¿acaso te olvidas?–

Alex miró la ventana recordando: sucedió cuando Max tenía solo cinco años. Estaban de vacaciones y fueron a ver la Gran Caída; ella subió para disfrutar la vista desde esa altura, pero no pensó que Max la seguiría. Cuando se dio cuenta de que estaba detrás, resbaló con una piedra y quedó al borde del precipicio. Fue entonces cuando la envolvió en espinas al ver cómo piedras puntudas caían hacia abajo –un destino seguro e instantáneo. Lo salvó, pero ella estuvo casi un año en cama.

– ¿Tienes otra opción? Porque si no es esto, entonces todos morimos.– Lo miró con determinación.

Max estaba furioso: odiaba que ella actuara así, siempre impulsiva y sin pensar.

– Buscaremos otra solución, Alex. Por una vez, piensa las cosas…–

– Reina, él tiene razón.– Dice Cristian. Caty asintió.

Alex sintió un nudo en la garganta: no podía responder a Max, sabía que tenía razón, pero era la única forma de salvarlos a todos. Tenía miedo de perderlos y se sintió enojada al salir de la habitación.

– Necesito estar sola.–

Dice suavemente a Ángel, quien la siguió. –Por favor…– Susurró con la voz entrecortada. Él la miró y le dejó un beso en la mejilla. “No te alejes, amor…” Susurró, antes de hacerle una señal a sus guardias para que la vigilaran.

En la habitación, Max les contó el porqué consideraba que era una mala idea. Todos quedaron en silencio: ninguno quería que le pasara nada a Alex, pero ahora tendrían que buscar la manera de cuidar la entrada y seguir la pista de Safira para liberar al príncipe.

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Sonia Bustos
me encanta la novela muchas felicidades "" AUTORA""
Viviana Ranieri
Excelente historia y muy buen trabajo autora!!!. Al final la pobre abuela Cora no era tan mala!!! Seguimos leyendo tus historias. Realmente me encantan!!!
Margarita Acuña Cerda
/Rose//Kiss//Kiss//Kiss//Kiss/
Margarita Acuña Cerda
Muy linda me encantó gracias autora y mil felicitaciones 🥰🥰🥰
Margarita Acuña Cerda
Apurate tarado😠😠😠
Margarita Acuña Cerda
Maldito idiota 😠😠😠😠
Margarita Acuña Cerda
Madre mía de infarto, y todo de ella, 😀😀😀😀
Celia
Excelente novela felicitaciones
Margarita Acuña Cerda
Fuerte 😔😔😔😔
veronica pinto
Muchas felicidades me encantan las historias cortas y precisas 👏🏼👏🏼🥰🥰🥰 te deseo muchos éxitos y sigue adelante cosechando muchas historias lindas como esta 👏🏼 🥰 te doy un 8 ⭐️ 🏆 🏅 💯 💜 🥰
veronica pinto
😟😲🫢🫢🫣🫣😟😟😟😟
veronica pinto
😥😥😥😥😥
veronica pinto
hay haslo sufrir mi querida Alex 🤔🤔😠😠
veronica pinto
que bella pareja 🥰🥰🥰
veronica pinto
🤔🤔 solo espero que él no se la pareja destinada de Alex 🤔🤔 que asco 😠
veronica pinto
hayyy pobre chucho no sabe como va a quedar 🤭🤭😅😅😅
veronica pinto
🤔🤔🤔 ojalá que encuentre su pareja destinada lo más pronto posible 🤭🤭🤭 xq con cada lobito qué ve se emociona más 😅😅😅😅🤭🤭🤭🥰🥰🥰
veronica pinto
😅😅 cómo decía mi mamá a cada chancho 🐖 le llega su hora 😅😅😅😅 ya le tocará a ella 🥰
Lena
Excelente historia, Gracias autora 🥰🥰
elisa desire Segovia
muy buena me gustó mucho
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