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CONTIGO SÍ...

CONTIGO SÍ...

Status: Terminada
Genre:Juego del gato y el ratón / Mujeriego enamorado / La mimada del jefe / Amor-odio / Polos opuestos enfrentados / Romance de oficina / Completas
Popularitas:783.7k
Nilai: 5
nombre de autor: JHOHANNA PEREZ

La historia de los Moretti es una de pasión, drama y romance. Alessandro Moretti, el patriarca de la familia, siempre ha sido conocido por su carisma y su capacidad para atraer a las mujeres. Sin embargo, su verdadero karma no fue encontrar a una fiera indomable, sino tener dos hijos que heredaron sus genes promiscuos y su belleza innata.

Emilio Moretti, el hijo mayor de Alessandro, es el actual CEO de la compañía automotriz Moretti. A pesar de su éxito y su atractivo, Emilio ha estado huyendo de las relaciones estables y los compromisos serios con mujeres. Al igual que su padre, disfruta de aprovechar cada oportunidad que se le presenta de disfrutar de una guapa mujer.

Pero todo cambia cuando conoce a una colombiana llamada Susana. Susana es una mujer indiferente, rebelde e ingobernable que atrapa a Emilio con su personalidad única. A pesar de sus intentos de resistir, Emilio se encuentra cada vez más atraído por Susana y su forma de ser.

¿Podrá Emilio atrapar a la bella caleña?.

NovelToon tiene autorización de JHOHANNA PEREZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Confesiones...

—¿Ustedes todavía salen juntos? —preguntó Salvatore con naturalidad.

El CEO, consciente de que estaban cerca de la caleña, prefirió cuidar sus palabras. Antes, no le habría importado lo que pensara ninguna mujer sobre sus relaciones, pero ahora... algo era diferente.

—Hace tiempo dejamos de salir —respondió con frialdad—. Pero no estamos aquí para hablar de asuntos personales. Vamos a concentrarnos en lo que nos concierne, y dejemos que la licenciada Montero se concentre en su trabajo.

Susana no levantó la vista. Siguió con su lápiz, fingiendo indiferencia absoluta.

Ya en la oficina de Emilio, Salvatore no perdió tiempo en tocar el tema que más inquietud generaba en Emilio: la caleña.

—Creo que aprovecharé la invitación a la fiesta de las máscaras para llevar a Susana —comentó con una sonrisa pícara.

Emilio, al escucharlo, se tensó por completo.

—Salvatore… una mujer como ella desentonaría en una fiesta como esa. Además, ya sabes que sin invitación no podrá entrar. Tampoco tiene con qué participar en la subasta ni para hacer un donativo generoso.

—Eso no es ningún problema —replicó Salvatore con aplomo—. De la invitación, el donativo y el vestuario me haré cargo yo. ¿Acaso no la has visto? Susana no necesita usar ropa de diseñador para verse bella.

El rostro de Salvatore se iluminó con una sonrisa encantada, esa que desató en Emilio una punzada de celos tan aguda que le costó disimular.

Impulsado por ese sentimiento, Emilio lanzó una pregunta venenosa:

—¿Te gusta la parlanchina?

Salvatore soltó una carcajada.

—Me encanta —admitió con honestidad—. Y estoy dispuesto a conquistarla. Seré paciente. Una mujer independiente, segura e inteligente no es fácil de impresionar… pero ya me gané su amistad, y eso ya es un paso importante.

Emilio, desbordado por los celos, no encontró otra forma de responder que soltando veneno:

—No creo que tu chequera y tu posición no la deslumbren. Una mujer que nunca ha tenido lujos ni ha tenido oportunidad de destacar en un mundo como este no desperdiciará la ocasión de escalar.

Salvatore lo miró con seriedad por primera vez.

—Emilio, no te vuelvas a referir en esos términos a Susana —dijo en tono grave—. No sé qué sabes o qué has visto en ella, pero Susana no es una arribista. Es una mujer hecha a pulso. No está buscando un idiota que le resuelva la vida. Las mujeres interesadas y oportunistas no pierden ocasión para sacar beneficios, y Susana no me ha pedido ni un café. Es la mujer más sencilla que conozco. Así que, por favor, te agradecería que en mi presencia no vuelvas a hablar así de ella.

Emilio se quedó callado. Las palabras de Salvatore lo golpearon más fuerte de lo que esperaba. No por lo que decían, sino porque, en el fondo, sabía que eran verdad.

Se sentó detrás de su escritorio, cruzó los brazos, y fingió buscar unos documentos. Pero por dentro, una tormenta de emociones le nublaba los pensamientos… y la imagen de la caleña se le instalaba cada vez con más fuerza en el pecho.

Los días siguientes en la compañía transcurrieron entre trazos de diseño gráfico, revisión de balances financieros y la organización minuciosa de todo lo concerniente al inminente concurso mundial automotriz.

Emilio, por su parte, libraba una constante batalla interna. A ratos deseaba lanzarse sobre ella y volver a besarla con la misma intensidad con la que lo había hecho en Siena. Pero se obligaba a conservar la cordura, a recordar que ella era su empleada, una mujer que no encajaba en su mundo... o al menos eso intentaba repetirse.

Para Susana no era distinto. Haber probado esa boca la había descolocado más de lo que quisiera admitir. Se sorprendía imaginando, una y otra vez, qué habría ocurrido si lo de aquella habitación no hubiera sido un simple juego. ¿Y si hubieran avanzado un poco más...? Pero cada vez que Emilio volvía a ser déspota o lanzaba alguno de sus comentarios arrogantes y ofensivos, esas ideas se le evaporaban como humo.

Ahora, Susana iba camino a la mansión Moretti. El abuelo Leonardo la había citado personalmente.

—Llegamos, señorita —anunció Henry, el chofer, sacándola de sus pensamientos.

—Gracias, Henry —respondió con una sonrisa mientras descendía del auto.

La entrada de la mansión era imponente, elegante sin llegar a la ostentación vulgar. Una empleada de rostro amable la recibió y la guio por un extenso corredor hasta el despacho del anciano patriarca.

—Buenas tardes, señor Leonardo —saludó Susana al entrar.

—Buenas tardes, Susana —replicó él, frunciendo ligeramente el ceño con gesto teatral—. ¿En qué quedamos con eso de llamarme señor? ¿No somos acaso amigos?

—Claro que somos amigos, pero si lo llamo solo "Leo", siento que le estoy faltando al respeto. Por favor, déjeme seguirlo llamando así.

Leonardo suspiró y asintió resignado.

—Está bien… —Señaló un sillón frente a él—. Toma asiento. ¿Te gustaría tomar algo?

—Gracias. Si tiene algo helado, lo agradecería. Hoy ha sido un día particularmente caluroso.

—Ya mismo pediré que te traigan un jugo frío —dijo, pulsando un botón en su escritorio—. Verás, Susana, te he pedido que vinieras porque necesito un gran favor tuyo.

Ella lo miró con sorpresa. ¿Un favor? ¿Qué podría necesitar de ella un hombre como él?

—¿Un favor? ¿De qué se trata, señor Leonardo? —preguntó, esbozando una sonrisa curiosa.

El anciano sonrió con picardía mientras abría un cajón y sacaba una tarjeta negra con detalles beige y letras doradas.

—Nada complicado. Me ha llegado esta invitación para una de las fiestas más importantes del año aquí en Milán. Es en beneficio de los más desfavorecidos, una gala de máscaras. Y como ya no estoy en edad ni tengo la energía para estas cosas... pensé que quizás tú podrías ir en mi lugar.

—¿Señor Leonardo? —repitió ella, confundida—. ¿No cree que soy la menos indicada para asistir a un evento de ese tipo? No tengo un vestido apropiado para ese código de etiqueta y, además... ¿qué haré en medio de tantos millonarios y playboys? Me verán como un “mosco en leche”.

—Pensé que eras lo suficientemente segura de ti misma como para que esas cosas no te afectaran —replicó él, alzando una ceja con intención.

—Y lo soy, señor Leonardo. Créame que no me afectan. Pero si voy en su representación... entonces sí, porque será su nombre el que esté en la mira.

—Tú no te preocupes por esas minucias. Solo di que irás. De lo demás me encargo yo. Será una buena experiencia. Además, tendrás la oportunidad de conocer gente y practicar tu italiano. Solo acepta.

Susana lo pensó unos segundos. Leonardo había sido tan amable con ella desde su llegada que no encontraba cómo negarse.

—Está bien... Usted ha sido tan generoso conmigo que no podría rechazarlo. Acepto.

—Ya verás que no te arrepentirás de asistir a la fiesta de máscaras. Es más, creo que después me lo agradecerás —dijo con una sonrisa confiada.

—Más bien espero estar a la altura y dejar su nombre en lo alto.

—Lo harás, no tengo la menor duda. Confío en ti.

—Gracias. Aunque... mañana tengo una jornada complicada, precisamente tengo que trabajar con su nieto y, como usted sabrá, no es precisamente... flexible.

—No te preocupes por eso. Yo me encargaré de Emilio. Mañana al mediodía, Analía estará en la entrada de la compañía esperándote para ir a almorzar. Ella te ayudará a escoger el vestido y todo lo que necesites para estar a tono con el evento.

—Está bien. Bueno, señor Leonardo, debo irme. Aún tengo cosas que hacer. Ya no en la oficina, pero sí en mi apartamento.

—Ve tranquila. Gracias por aceptar.

Cuando Susana se dirigía hacia la entrada principal, Emilio bajaba de su Aston Martin, estacionado junto a la fuente de mármol. Llevaba su traje negro hecho a la medida, las gafas de sol empujadas sobre la cabeza, y un gesto frío en el rostro. Ambos se cruzaron en la escalinata.

—¿Montero? ¿Qué haces aquí? —preguntó con desconfianza.

—Asuntos personales, señor Moretti. Con su permiso —dijo con educación, intentando seguir su camino.

—Espera —le dijo, deteniéndola con un toque en el brazo. Le sostuvo la mirada, buscando algo en esos ojos grandes que lo volvían loco.

—¿Qué pasa, señor Moretti?

—¿Insistes en enredar a mi abuelo?

Ella rodó los ojos con visible fastidio y respondió con sarcasmo filoso:

—Sí, eso es exactamente lo que estoy haciendo. Quiero enredarlo, convertirme en su amiga favorita y, con suerte, quitarle el puesto de bisnieto favorito. ¿Contento?

Se zafó de su agarre con elegancia, levantando ligeramente la barbilla y caminó con paso firme hacia el auto donde Henry ya la esperaba. El aire quedó impregnado de su perfume empresarial, fresco y envolvente.

Emilio se quedó inmóvil unos segundos, viendo cómo se alejaba.

—Estás preciosa, Susi… —susurró para sí mismo.

Emilio ingresó al despacho. Su abuelo lo hizo pasar mientras sonreía para sus adentros.

—Buenas tardes, hijo mío. Veo que el viaje a Siena con la caleña te sentó muy bien... Te ves diferente.

—¿La caleña? ¡La caleña! ¿Qué le ven a esa mujer, que a todos les cae en gracia? Mi padre se la pasa adulándola por el proyecto. Abdiel, que qué acento… Brigitte le obedece más a ella que a mí, ¡que soy su jefe! Y tú ya la pones por encima de mí, ¡que soy tu nieto favorito!

Leonardo rió divertido, sin perder la compostura.

—Pareces un niño de seis años haciendo berrinche… o es que te quedaste en esa edad y nadie lo ha notado.

—Dime, hijo, ¿qué es lo que realmente te molesta de Susana? ¿Que sea brillante? ¿O que no se te haya lanzado encima como el ochenta por ciento de las mujeres? ¿Será que eso es lo que te molesta? Que no es de las que se doblega, ni de las que se arrodilla frente a un arrogante, ni de las que llora por una broma pesada. Porque sí… estoy enterado de todas esas “pruebas” disfrazadas de bromas de mal gusto que le has hecho.

—¡Vaya, no llora! Pero viene y se queja contigo… Qué gran ejemplo de indomable.

—No, hijo. Estás equivocado. Susana no habla mal de ti. Al contrario, me ha dicho que aunque eres insoportable, te admira como empresario y te respeta por tu liderazgo… cosa que tú no haces con ella. Y no, no me ha contado nada de tus bromas. Lo sé porque yo siempre vigilo mis intereses.

—No me digas que...

—No, abuelo… ¡Te lo advierto! Eso no. No quiero que tú ni nadie me imponga a la parlanchina. ¡No la soporto! Ella representa todo lo que no tolero en una mujer.

Leonardo sonrió y se acercó a Emilio. Le dio unas palmaditas en la espalda.

—No necesito imponerte a nadie, y menos a ella. Porque sé que tú sabrás elegir muy bien a tu compañera de vida… que, por cierto, ya te estás tardando, señor irresistible.

Leonardo sabía usar las palabras adecuadas. No se alteraba. Hablaba con ese tono grave y seguro que le hacía ganarse el respeto de todos. Sus palabras solo eran una verdad que Emilio no quería aceptar, pero que era inevitable.

—Por cierto, hijo, hablando de Susana… La necesito libre mañana después del mediodía. Y no quiero impedimentos para ello.

—¿Para qué?

—Asuntos de amigos.

—Solo porque se trata de ti. Pero no abuses, abuelo. Estamos a tan solo tres meses del concurso mundial automotriz, y por supuesto, seremos los ganadores. Así que hay mucho que hacer.

—Solo por mañana dijo el abuelo...

1
Beda Aleman
En algun momento ellos tendrán que sabes la verdad ella deberá de contarle como fueron las cosas con ese par de alimañas eso son para mí hasta Emilio que le restregó a Susana andar con la Arrastrada de Vanesa otra alimaña ya el se dará cuenta tarde o temprano .El abuelo antes de morir debe solucionar eso por lo menos contar todo lo que Susana le contó al pura verdad eso no puede ser y se sepa que fue una trampa del Asdrubal y la Vanesa para hundir a Susana cono.lo.hicieron que tal claro la Drogo por qué sabía que si.no hacia ella no irá con el a ningún sitio degenerado en algún momento lo pagarás Asdrubal
Beda Aleman
Todos ellos saben quién es Asdrubal una rata la propia alimaña y lia Vanesa deja que la descubra y se de cuenta que ella si no.vale nada al dado de Susana que todo fue una trampa entre Vanesa y Asdrubal para separarlo y el Asdrubal cobrarse según el lo que Emilio le hizo a la zorra de su esposa que tal 😥😥😥
Beda Aleman
Todos ellos saben quién es Asdrubal una rata la propia alimaña y lia Vanesa deja que la descubra y se de cuenta que ella si no.vale nada al dado de Susana que todo fue una trampa entre Vanesa y Asdrubal para separarlo y el Asdrubal cobrarse según el lo que Emilio le hizo a la zorra de su esposa que tal 😥😥😥
Beda Aleman
Que lastima que toda la familia está en contra de Susana .menos el.abuelo
que no se muera antes que se resuelva de Susana o nazca el bebé y que lo dé Vanesa sea mentira o de otro 😥😥😥
Beda Aleman
La verdad es que todo se está complicando por culpa del Balastre ese ya huyó como.la rata playera que es muergano ojalá que la esposa le salga y.lo.castigue aún que sea en sueños o borracho maligno 🙈🙈🙈
Beda Aleman
De paso esto para que el piense el embarazo no es de el seguro que piensa que es del degenerado que abuso de ella aún que todavía ella no está segura por.que estaba drogada que tal
😥😥😥
Beda Aleman
Lo que faltaba degenerado la zorra esa no creo que que se vaya a quedar con.la zorra esa es una burla para todos a lo mejor hasta la familia de Emilio la acectaran como novia de Emilio que rápido se colgó de el alimaña zorra y zorra 😥😥😥🙈🙈🙈
Beda Aleman
Lo que faltaba degenerado la zorra esa no creo que que se vaya a quedar con.la zorra esa es una burla para todos a lo mejor hasta la familia de Emilio la acectaran como novia de Emilio que rápido se colgó de el alimaña zorra y zorra 😥😥😥🙈🙈🙈
Beda Aleman
lamentablemente en algún momento abra que averiguar y encarcelar a esos dos alimañas Vanesa y Asdrubal que son los causante de esta desgracias de Emilio y Susana. La envidia acaba con un mundo entero y es lo que está pasando en estos momentos a ellos 😥😥😥
Beda Aleman
Bueno es que no es para menos Emilio.los encontró tal cual se como El Asdrubal quería que los encontrara Síi debes ir a que te examinen por qué esa rata te Drogo siempre bebiendo sin ver lo que bevistes Susana procede a defenderte y la Vanesa también está metida en esa tragedia lo que ellos querían 🙈🙈🙈
Beda Aleman
Yo estoy tensa de saber lo que esas ratas inmundas pudieran hacer con Susana y tos los compañeros sabran de esa desgracias en la que cayó Susan por la mala influencia de la alimaña de.Asdruval cobrándose una deuda a Emilio que la guende el y la zorra de su mujer Dios amparalos
Beda Aleman
Hasta cuando serán esos demonios queriendo destruir dos almas que se quieren se adoran y se tienen confianza en todo sus planes alimañas la.envidia los acabará a Ellos primero 👅lenguas viperinas Hay JHOHANNA por qué tanta crueldad con estos seres que se amén
Beda Aleman
Hay pero por que envés de que le pase algo malo A .demonio de la Vanesa y al Asdrubal están con la envidia y queriendo separar a.Emilio y a Susana zorra Vanesa no lo lograrás de una forma o se otra vas a desaparecer del mapa mala hierba sucia arrastrada sin dignidad la pagarás y bien cara .
Beda Aleman
Síii JHOHANNA .primero.la salud está ardua labor que realizas no.es juego y más que es muy detallado y.minucioso ya sabe poco a poco y cuídese mucho vida y salud 💕
Beda Aleman
Malu estás como yo también pensé no leer ese capítulo por qué pensé que el Asdrubal la sacaría de donde estaban bailando ella aún que ella no.bailo yo decía ese degenerado la violeta algo le hará y Emilio no está ni más otras chicas Dios tenía los nervios de punta 🙈🙈🙈por lo menos todavía no le hecho daño visible pero está casando como.el lobo feros .
Beda Aleman
Este degenerado tanto va dar que va abusar de Susana y Emilio anda por eso mundos con la Vanesa y Susana sin saber de él quien sabe lo que abra hecho la Vanesa con el regresará restregandole a Susana todo lo que hizo con Emilio hay Dios va Arder Troya digo yo hay JHOHANNA que no sea asi por fa síii
Paola Duarte
/Drool//Drool//Drool//Drool/
Paola Duarte
Ya caerán los dos./Drool//Drool//Drool/
Paola Duarte
/Drool//Drool//Drool//Angry/
Beda Aleman
Muy cierto ella aprende por qué síii es verdad que por lo.menos le gusta Andy el es como Susana que todavía está dudando de Emilio y Emilio se ella con esas zorras y zorros que le están rondado cada uno con sus planes 👅👅🙈🙈🙈
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