Destino Inesperado
Una noche. Un desconocido. Y un giro que cambiará su vida para siempre.
Ana, una joven mexicana marcada por las expectativas de su estricta familia, comete un "error" imperdonable: pasar la noche con un hombre al que no conoce, huyendo del matrimonio arreglado que le han impuesto. Al despertar, no recuerda cómo llegó allí… solo que debe huir de las consecuencias.
Humillada y juzgada, es enviada sola a Nueva York a estudiar, lejos de todo lo que conoce. Pero su exilio toma un giro inesperado cuando descubre que está embarazada. De gemelos. Y no tiene idea de quién es el padre.
Mientras Ana intenta rehacer su vida con determinación y miedo, el destino no ha dicho su última palabra. Porque el hombre de aquella noche… también guarda recuerdos fragmentados, y sus caminos están a punto de cruzarse otra vez.
¿Puede el amor nacer en medio del caos? ¿Qué ocurre cuando el destino une lo que el pasado rompió?
REENCARNE COMO LA HIJA DEL TIRANO
Lyhia era una lectora que gritaba a la pantalla: «¡Este tirano es un padre de mierda!» hasta que tropezó con un cable y ¡pum! Despertó como Alice Sigrid, la niña de siete años que en la novela termina con la cabeza rodando por culpa del mismo tirano.
Plan perfecto; escapar antes de que papá Draven afine la guillotina familiar. Pero sorpresa, un sistema le regala puntos por soltar chismes mentales .
Lo peor; sus pensamientos son un megáfono invisible. Alice planea fugas épicas mientras piensa «¡Huyo esta noche, adiós palacio de locos!».
Resultado: todo falla “por casualidad”, mamá la abraza más fuerte y papá la mira como si fuera su posesión más preciada.
Chismes que salvan vidas, pensamientos que la condenan y un tirano que, contra todo pronóstico, empieza a parecer… ¿humano?
Él Quiso Volver, Pero Ya Me Elegí A Mí Misma.
Helena Salles amó a Vicente Bittencourt en silencio durante diez años.
Por él, aprendió a tragarlo todo: las constantes críticas de su suegra Celina Bittencourt, las provocaciones de su cuñada Bianca Bittencourt, la audacia de mujeres que se decían «más adecuadas», y el veneno disfrazado de amabilidad en los círculos de la alta sociedad de Río de Janeiro.
En los eventos de la élite, sonreía incluso cuando la ignoraban. En las cenas de gala, fingía no escuchar los comentarios. En la prensa social, solo era una nota al pie —la esposa «tolerada» del heredero de los Bittencourt.
Helena soportó todo creyendo que, algún día, lograría tocar su corazón.
Pero lo que recibió a cambio fue el desprecio cada vez más abierto de Vicente. Como si su presencia no fuera más que un detalle incómodo dentro de su propia casa.
Hasta que algo dentro de ella se rompió. Ya no quedaba amor —solo agotamiento. Y ya no quería estar atada a un hombre que nunca la eligió de verdad.
El día de la boda, ante el altar y bajo la mirada de toda la élite carioca, Helena respiró hondo por primera vez en años sin miedo.
Y dijo con firmeza:
— No acepto.
LAS LUCES QUE DEJAMOS ENCENDIDAS
La lluvia había empezado antes del amanecer. No era una tormenta fuerte, ni una de esas lluvias dramáticas que parecen anunciar tragedias. Era una lluvia suave, persistente, como si el cielo estuvier
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La última carta que no quemé
No te llamé. No fui a tu casa. No miré tus historias en Instagram durante 47 días. Fue un gran récord. El día 48, a las 2:13 a.m., me encontré escribiéndote otra vez. No una carta. Cien.
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historia sexual~ [Experiencia Real]
Anónimo: Cuando tenía la edad de × años me encontraba en la casa de mi primo con mi hermano, estaba recostada en una hamaca con mi primo y hermano, no se porque pero mí primo se calentó, tomo mi mano
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~Experiencia sexual~
Mi prima y yo [lesbianas] Anónimo: Mi prima y yo un día empezamos a experimentar con nuestros cuerpos, ella tocaba mi c*** y yo te acabo de ella ella estaba muy mojada y se sentía tan bien que ella me
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